LA MAGIA DE LAS RUNAS

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Introducción:

 

El mundo sublunar en que vivimos es un lugar inestable y agresivo que nos agrede a cada momento: virus, bacilos, enfermedades, bichos, parásitos que tratan de succionarnos la vitalidad… enfermedades, agresiones mentales y físicas, accidentes, dolor físico, ruido, calor, frío… el sol quema, la noche hiela, el fuego, el hielo…

 

Esta realidad hace que los seres débiles sucumban y no soporten el peso y las circunstancias de la vida. El débil cede y cae ante el embate de los agentes del mundo, siendo invadido y atrapado por la enfermedad crónica físico-mental y dándose a medicamentos, drogas y vicios con los que trata de amortiguar la terrible sensación de enfermedad, angustia, sufrimiento y dolor que su existencia en mundo, le provoca. De esta forma entra en un círculo vicioso del que ya le será casi imposible salir.

 

Aún así los hay que habiendo caído muy bajo en la miseria del mundo están dispuestos a fortalecerse, endurecerse, recuperar la Vida y vencer al mundo y a la muerte. Si lo consiguen tendrán un gran poder.

 

El trabajo mágico y las runas no es para los débiles, sino para los Fuertes.

 

Fuerte es aquel que se sobrepone al mundo y le somete al poder de su Voluntad. El Fuerte es consciente, sincero e implacable consigo mismo. Sólo así es capaz de reconocer la verdadera naturaleza de las cosas y de sí mismo. El Fuerte busca la Salud, desarrolla el vigor físico, conoce y trabaja la mente para despertar las capacidades psíquicas superiores.

 

Cuando el ario mira, lo hace proyectando sobre el mundo las runas de forma natural, pues somos lo que vemos como vemos lo que somos. Por esto, los signos y las mismas realidades fantásticas como son la esvástica, las runas o el Tercer Reich, aunque actualmente no estén reflejados sobre este mundo, son vividos y sentidos por muchos con más intensidad que la realidad del mundo “material”. Sucede esto porque aunque miremos al mundo, lo que en el fondo hacemos es ver, trasladar y proyectar lo que somos. Y nosotros somos lo que somos más allá de lo que las circunstancias del mundo actual puedan ser. Nosotros creamos la realidad con nuestra mente y a su  vez la realidad exterior nos condiciona a nosotros. Actuar conscientemente sobre este proceso recíproco hombre-mundo de creación de realidades ha de enfrentarnos necesariamente con un “Dios” que ya ha establecido el destino del tiempo. Inevitablemente, para la realización de su plan de destino el dios de este mundo necesita manipular las mentes de los hombres, pues son estas las que crean y dan consistencia a la realidad de su mundo y a “Él” mismo. El conflicto proviene del temor que tiene el demiurgo a que voluntades ajenas a “Él” puedan poner en peligro su “reinado” absoluto.

 

Las capacidades superiores del hombre provienen de su naturaleza espiritual, la cual se manifiesta sobre este mundo en la verticalidad. Y es la naturaleza de la serpiente (kundalini) que yace enroscada y enredada en la base de la columna vertebral la que ha de ser despertada y enderezada. En este despertar y en su desarrollo hacia la verticalidad, el poder de la serpiente va despertando los chakras activando la sensibilidad de la naturaleza espiritual del hombre y los poderes superiores. Finalmente, activará el último chakra Sahasrara, sobre el cráneo . De este chakra, a través de la columna Irmín se asciende a la Estrella Polar donde nos encontramos con el vacío del Sol Negro y el Rayo Verde donde se halla el Origen.

 

El iniciado nazi irradia un Fuego Frío que proviene de haber muerto a este mundo:

Por el mismo principio y la misma Fuerza que a partir la estructura del carbón se genera la perfección del diamante, así la Fuerza del espíritu liberado transmuta la naturaleza del ser animal;

Despertada y coronada la serpiente Kundalini, el iniciado ahora lleva su Signo;

Es la naturaleza, el Fuego Frío de la serpiente de Lucifer;

Muerto a la dualidad, a las sensaciones y al sentimentalismo de las criaturas de Jehová, el iniciado es ahora un liberado.

Y es este ser el único que tiene poder para trabajar sobre las runas. Por esto hemos de llegar hasta Lucifer si queremos llegar a ser dueños de nuestro destino.

 

 

 

 Las runas

 

Hay un lenguaje que viene directamente del mundo de los dioses.

 

Es Wotan quien, a través de océanos de tiempo trae las runas desde el mundo de los dioses. Las runas son poderosos ideogramas que sostienen el poder esotérico perdido y forman parte de toda una ciencia espiritual. Su poder mágico actúa sobre los elementos que determinan el flujo del tiempo y de la manifestación material. Sabiamente dirigidas, las runas permiten al Snorri (mago, chamán) proyectar su voluntad sobre el mundo material y sobre el “más allá”. Las runas son el vínculo entre el macrocosmos y el microcosmos del hombre ario y posibilitan la comunión mística con Dios. Según la ciencia rúnica esotérica, las distintas formas de cristalización mineral son proyecciones sólidas y geométricas de las runas, su materialización cósmica

 

Las runas son líneas rectas que se estructuran en formas angulares según diferentes principios creadores. Algunos estudiosos modernos afirman que la forma rectilínea de las runas está motivada por facilitar su grabación sobre la roca o la madera. No obstante el verdadero sentido de sus líneas rectas lo encontramos en la energía creadora y estructurante que generan y transmiten. Hay numerosísimos trabajos de la misma época de las runas que están realizados con formas curvas y espirales, por lo que es evidente que la forma rectilínea de las runas tiene un sentido y una intención específica.

 

En el transcurrir del tiempo se ha producido en diversos casos una pérdida del sentido rúnico esencial, dándosele a una misma runa diferentes significados, según las variadas tradiciones locales. Existen así mismo diferentes alfabetos rúnicos. No obstante, Guido von List, conocido investigador y autor del libro: “El secreto de las runas”, trató de reencontrar las runas originarias de las cuales surgieron todos los alfabetos rúnicos posteriores y darles su sentido correcto originario.

 

Actualmente los alfabetos rúnicos más conocidos son los siguientes:

El Futhark Antiguo,

el Futhork Anglosajón y

el Futhark Joven o Escandinavo,

Todos estos Futharks tienen a su vez numerosas variantes.

 

La palabra Futhark toma su nombre del sonido de las primeras runas, igual que la palabra Abecedario toma su nombre de las primeras suyas (a, be, ce). Cada runa es mucho más que una letra y tiene su propio significado simbólico y su poder estructurante mágico sobre la materia. La palabra antigua alemana “runa” significa susurro y lleva la connotación de “sabio”, es decir, el Futhark es el susurro de los dioses y su poder creador. Las runas provienen de Hiperbórea, la tierra del norte y Patria de los arios. Su origen es anterior a la Edad del Bronce y según diversos estudiosos son la muestra más antigua de escritura de la que derivarían alfabetos posteriores.

 

La tradición rúnica se da principalmente entre los pueblos de la Celtia, en Germania y en Escandinavia. Además podemos hallar numerosos signos rúnicos en escrituras antiguas como en las de íberos y tartesos. Las runas tienen diversos aspectos: cultural, decorativo, estético, religioso, mágico…

 

La magia rúnica era en la antigüedad algo reservado al Snorri (mago o chamán). En su sentido esotérico, las runas tienen relación con la magia, posturas de meditación y rituales. Las runas se labran en los diversos materiales: piedra (por lo general cantos rodados), en arcilla, en madera…

 

Como hemos dicho, las runas son instrumentos mágicos, portadores de secretos y generadores de Poder. Cada runa es un símbolo del que emana una energía. Además las runas son oráculos que sabiamente utilizadas permiten al Snorri conocer el pasado, el presente y el futuro, así como contactar con los antepasados y con los dioses.

 

Al secreto de la runa se accede por la meditación y por el desarrollo de la intuición mágica. Detener el mundo, la respiración del ser mortal y la mente y entrar en contacto con el sentido de la runa. Para ello se hace necesario morir al mundo, tal y como Wotan lo hiciera en su “autosacrificio” en el Árbol del Espanto.

 

Guido Von List (“El secreto de las Runas”)relata en el siguiente texto el conocimiento de Wotan y la revelación de las runas:

“el mítico relato Rúnatáls tháttr Ódhins (La Sabiduría Rúnica de Wotan) otorga la más clara visión sobre la filosofía aria original concerniente a la relación entre el espíritu y el cuerpo, entre Dios y el Todo, el macrocosmos y el microcrosmos. (…)

El “ego” en perpetuo y progresivo desarrollo siempre se mantiene a través de la eterna alteración, desde el “aparecer”, al “ser”, hasta el “pasar hacia el no-ser”; y en esta eterna alteración evolutiva Wotan, como el Todo y como cada individuo, se mantiene eternamente. Este “ego” se halla indisolublemente ligado tanto a lo espiritual como a lo físico, a la díada bífida-biúnica, y es constante e inmutable. (…)

Wotan vive en el cuerpo humano y para poder descender: “se consagró el mismo a sí mismo”, se consagra para “pasar y morir” y así poder surgir nuevamente. (…)

La sabiduría sólo le llega por completo en el momento del crepúsculo, cuando se hunde en “Ur” (el origen) del cual resurgirá nuevamente. En el momento del crepúsculo o muerte, da uno de sus ojos en prenda para obtener un conocimiento más elevado. Sin embargo este ojo sigue siendo de su propiedad, aunque haya sido así empeñado. Es recuperado después de su regreso del “Ur”, al renacer, ya que es en realidad su cuerpo físico, mientras que su otro ojo que ha mantenido como suyo, es su espíritu. El “ojo físico” (en realidad el cuerpo físico) que había abandonado sólo temporalmente –pero seguía siendo de su propiedad– se reunifica al momento de su regreso del “Ur” –en el renacer– con su otro “ojo espiritual” (su espíritu). Sin embargo, la sabiduría primigenia generada por el Pozo de Mine sigue siendo de su propiedad, de propiedad del Todo (…).

Así la sabiduría de Wotan es exaltada en la muerte; la enriquece con el elixir del Primigenio pozo de Mine (…).

En la “vida nocturna” –en la aparente no existencia– él gana el conocimiento de su vida eterna. (…).

En los días primeros los videntes y sabios definían las ideas que simbolizan expresiones a partir del aún limitado lenguaje, liberando así concepciones similares concebidas por ellos en su visión espiritual. Complementaban así mismo su lenguaje con movimientos físicos –los gestos mágicos–y lo reforzaban con ciertos signos simbólicos, que eran vistos como “susurros” (raunend), es decir, como transmisores de significado, y así fueron llamados “runas” (runen). El misticismo de la ciencia rúnica de Wotan dice todo esto en “La canción del Altísimo”, que muestra el sacrificio de Wotan, y que nos recuerda el misterio del Gólgotha (Gol-Goth) en más de algún aspecto:

“Yo sé cómo pendí del árbol helado por el viento

Durante nueve eternas noches,

Herido por la lanza consagrada a Wotan

Yo mismo consagrado a mí mismo

En aquel árbol que esconde

El lugar de donde sus raíces crecen.

No me ofrecieron pan ni hidromiel;

Luego me torcí hacia abajo mirando;

Con un grito de lamentación las runas se me hicieron conocidas,

Hasta que del árbol caí”.

Después de sucesivas estrofas explicativas, la canción presenta caracterizaciones de las dieciocho runas con interpretaciones místicas. Al poner estas estrofas junto con los nombres de las runas, nos iluminan de una manera especial, dándonos esencialmente la solución para el “secreto de las runas”. Los siguientes versos preceden aquellas caracterizaciones de las runas, después de los cuales el skald procede inmediatamente a las canciones rúnicas mismas:

Antes de la creación del mundo estaba el conocimiento de Wotan,

De donde quiera que él viniera, hacia allá él volvería;

Ahora yo conozco los cantos como ningún otro hombre,

Y como ninguna mujer de príncipes”.

 

La runa determina aquello que está por venir y es un eficaz arma espiritual. Trabajadas ritualmente dan protección e imprimen poder allá donde son proyectadas: personas, armas, embarcaciones, edificios, lugares geográficos, rocas, cruces de caminos…

 

El poder y la Fuerza de La Runa está contenido en la diversidad de todas las runas. Tómala y con Ella vencerás al caos y a la muerte.

 

Sólo el vidente entiende los signos. Los diferentes estados de la naturaleza del mundo sobre los que se proyecta el principio creador de la Vida dan lugar a la diversidad de todas las runas. Mediante el sentido esencial comprendido en cada runa el iniciado intercomunica su mundo con el de los dioses. Habla el lenguaje de los dioses creando un puente Bifröst entre los dos mundos.

 

El iniciado trabaja las runas interiorizando su forma y su estructura para proyectarla en la dirección de su Voluntad. Podemos trabajar con las runas principalmente creándolas en trabajos de piedra o en madera. Luego procederemos a visualizar la runa que primeramente hemos creado sobre materia para cristalizarla y “solidificarla” sobre nuestra propia mente. De esta forma hacemos nuestro el poder de la runa. Según el principio o la Fuerza estructurante que necesitemos generar, escogeremos en cada caso una o varias runas y las proyectaremos a través de un ritual.

EL AMOR MÁGICO

Dar un rostro a la amada”

 

“Busqué la divinidad y estoy a las puertas del Infierno. Caer… aún puedo seguir cayendo… Aún a través de las llamas, he de tener una meta: ¡Hay una senda hacia el Cielo!”

 

 

 

                                                                                                 

 

Es Parzifal, con la espada en la mano y con el pensamiento de la Amada en la mente y el corazón, el único que logrará curar a Anfortas, el Rey del Grial.

 

Miguel Serrano afirma que toda su obra escrita se halla centrada en el misterio del Amor Mágico con la propia anima, en esta Iniciación de Amor, de los Minnesänger.

 

Hay una mujer espiritual que nos llama desde la no-muerte. Ella nos puede visitar “reflejándose” en una mujer mortal y su amor es fruto de la inmortalidad.

 

El ser humano es un ser escindido cuya naturaleza, de forma inconsciente, busca completar la unidad o la totalidad perdida. Cuando el héroe cae precipitado en la tierra, lo hace escindido en una de las dos mitades o pares de opuestos que conforman el mundo demiúrgico.

 

Existe un amor animal que da como resultado el hijo de la carne, pero existe el amor mágico de cuya unión surge el hijo de la inmortalidad. La fuerza del amor busca la unión de los pares opuestos. Fruto de la unión de los pares opuestos, de la unión de los polos, surge el elemento vida: tan grande es el poder del amor.

 

A través del amor, el hombre, o la mujer, busca restablecer, reencontrar la vida, la “unidad perdida”. Sin embargo, así como el amor profano, el amor vulgar da lugar a la procreación y el hijo de la carne, el amor mágico es el que da creación al “hijo del hombre” esto es, al hijo del espíritu y de la inmortalidad.

 

En toda esta iniciación, el arquetipo del ánima es la Dama del Castillo. Como tal, ella puede visitarnos más de una vez en la vida, “constelándose”, para usar la expresión de Jung, con la aparición de una mujer real.

 

Serrano establece una distinción entre el arquetipo del anima, que es femenino, equivaliendo al alma del hombre y el arquetipo del animus, que es masculino y es el alma de la mujer. Equivale esto con que el “Cuerpo del deseo”, o cuerpo sutil, etérico, en el hombre es femenino y en la mujer masculino.

 

Por esto, el hombre desea a la mujer y la mujer desea al hombre.

 

Dentro de esta concepción, la Dama del Castillo es más que un arquetipo, es la Ella de EL-ELLA. Y el Rey, es el Él de ELLA-EL.

 

EL-ELLA es él que busca a ella y ELLA-EL, es ella que busca a él. La unión última, indica Miguel Serrano (“NOS, libro de la Resurrección”), habrá de producirse no en la fusión de los opuestos, no en el Andrógino primordial, sino entre EL-ELLA y ELLA-EL, en la separación última y en la reunión en esta separación. En la Resurrección esta unión será NOS.

 

La iniciación de A-mor (no-muerte) fue descubierta por el primer trovador (trovare, “hallar”), Wotan, quien encontró las runas, crucificado en el Árbol del Espanto. Y Wotan, para cumplir la Inmortalización, la Resurrección, necesitó de Freya, o Frigga, de ELLA-EL.

 

La primera llamada, el primer despertar en el camino se cumple con “la mirada”. La Dama del Castillo, la Domna, “mira” profundamente, desde su más íntimo secreto al “elegido”. Este se prende, se enciende, “constelándose” dentro del arquetipo del ánima. Se enamora: lo ha visitado la mujer divina. En “la Divina Comedia”, Beatriz “mira” a Dante y este queda prendado a vida y muerte.

 

Habiendo sido “mirado”, el adepto se transforma en Fenhedor o suspirante. Así que parte con su flauta del dios Pan que toca sus notas en su sangre y se va al bosque, al monte, a la caverna, suspirando de A-Mor por su amada, hasta que ella le escucha, se apiada de su sufrimiento y le “visita”.

 

Cuando se le aparece, él le declara su sentimiento de A-Mor. Ahora el adepto es el Precador, y pregona su A-Mor a su Walkiria, a su Domna. El pregón es un secreto inviolable, sólo de dos, porque el A-Mor nunca dura cuando se divulga y dispersa. Los Dioses y los Héroes aman el secreto.

 

El adepto se convierte en un Entenedor, un amado correspondido; cuando ella le ha besado suavemente, depositando apenas sus labios sobre los suyos, como el roce de una pluma.

 

Entonces el adepto comprende que su naturaleza es aún torpe y vulgar: no se halla al nivel de tan sublime amor. Es la iniciación de A-mor la que habrá de vigorizarle, transmutarle, hasta que la amada decida que se halla preparado para la gran prueba de contemplarla desnuda.

 

Para el Entenedor, la visión del cuerpo de la mujer es la revelación suprema de un Misterio reunido en su esencia en la forma femenina. Ha sido colocado ante un espejo donde, con espanto, contempla la forma de su propia alma, de su anima. Es el Recuerdo y la Nostalgia de la unión primera, antes de la partición del Huevo Órfico. Es la revelación del Paráklitos, de la Paloma cátara.

 

De ahí sigue “la prueba de Asag”. Dice Dante que “quien ha puesto allí su planta, jamás deberá retroceder”. Si así lo hiciera, sería como suicidarse.

 

Esta prueba del Asag consiste en acostarse desnudos en un mismo lecho con la amada, pasando allí una noche sin tocarse. Vemos aquí cómo el Asag es casto y pertenecería al “tantrismo de la mano derecha”.

 

En el “Tantrismo de la mano izquierda”, en el Maithuna se posee físicamente a la mujer, pero sin eyacular el semen (Bundi), sin llegar al orgasmo por parte del iniciado hombre, del Sadhaka; por lo menos al orgasmo físico. En lugar de dar a la mujer un hijo externo, el Maithuna busca dejar el hombre en cinta del hijo interior, esto es, el hombre da vida al Cuerpo Astral.  El Cuerpo Astral es hijo de la Muerte; de la Muerte Mágica, en esta vida, para poder vivir más allá de la muerte. El “Hijo del Hombre”. Es decir A-Mor, sin muerte, inmortalidad.

 

En el suceso de la preñez esotérica, el iniciado, gracias a una Sacerdotisa de A-Mor, una Walkiria espiritual, o una yoguini tántrica, puede dar a luz el Cuerpo Astral, su vehículo de la Eternidad, su Hijo de la Muerte y de la Inmortalidad.

 

Autores como Julius Évola afirman que en el momento actual del Kali-Yuga, el cuerpo se halla tan materializado que no es posible encontrar una salida más que haciendo uso de la propia materialidad, es decir, practicando el Tantrismo de la Mano Izquierda y el Maithuna. El cuerpo físico carece de órganos apropiados para el A-Mor y sólo los tiene para la reproducción y creación de los hijos de esta vida, de la carne, que en verdad es el hijo de la muerte terrestre.

 

El vigor físico y la salud proporcionan la virtud y la virilidad sana. Esta es condición indispensable para conseguir el poder y autodominio necesario para lograr la realización del Maithuna. El hombre decaído y debilitado en su vigor físico y en su virilidad es como Anfortas, el Rey del Grial que padeció tanto y perdió el favor del Grial. Es ahí donde empieza el caos, la obsesión y la degeneración sexual y donde tarde o temprano llega la mezcla, la impureza de la sangre, el mestizaje y el Pecado Racial. “Y será el comercio entre los divinos, venidos de otros mundos, con las hijas del animal-hombre”. (Miguel Serrano, “Adolf Hitler, el último Avatara”).

 

Adolf Hitler también fue llamado a seguir el camino de la Iniciación de A-Mor. En el libro “Hitler mi amigo de juventud”, August Kuvizek revela cómo el entonces futuro Führer idealiza a Stephanie, una muchacha que únicamente “mira”, sin que jamás se dirijan la palabra. Es su propia anima, la única tal vez, aun cuando puedan haber otras “visitas”.

 

La alquimia es también un tantrismo heredero del “platonismo”. Es la misma iniciación de los trovadores cátaros y de los Minnesänger germanos. La soror mística pasa los metales al alquimista para que los mezcle en el Atanor de su propia alma, hasta alcanzar el oro alquímico, el “aurum potabile”, que se bebe y nos entrega la vida eterna. Sin ese contacto de la mano de la “hermana mística”, sin esa penetración de la energía y vibración femeninas, la transmutación conjunta no es posible, como tampoco lo sería el proceso jungeano de la individuación.

 

La mujer es la que custodia la Piedra del Grial. Es la antigua sacerdotisa hiperbórea que preserva el Fuego Sacro y hace así posible que el Cordón Dorado no se rompa en espera del nuevo ciclo de la Resurección del Rey. Ella, a veces, duerme en el medio de un bosque, en la base de una montaña o en la Torre de un castillo esperando que el héroe la despierte de su catalepsia. Ella es Shakti-Kundalini.

 

Miguel Serrano dice que la alquimia es una ciencia de la Segunda Hiperbórea (posterior a la caída), que tiende a restaurar lo perdido. Según una antigua tradición, los ángeles fueron seres gloriosos que habitaron este mundo viniendo de fuera. Luego se mezclaron y decayeron. Osiris despedazado sería así un ángel decaído, involucionado. Isis, uniéndose al ángel, obtiene de él la sabiduría alquímica del Grial y la preserva para entregársela a su hijo, nacido virtualmente (su ánimus), Horus, quien será el héroe vengador que reconstruirá a Osiris (equivalente de Anfortas, el Rey del Grial) y restaurará el Reino Dorado, regenerando la Terre Gaste, haciéndola de nuevo fértil. Vemos aquí que el Parzifal del ciclo del Grial es equivalente al Horus de la tradición egipcia. De esta manera se reconstituye el Imperium de la Dinastía Divina, superando por fin el Crepúsculo de los dioses.

 

Ha de recuperarse el Árbol del Centro en medio del Paraíso Terrestre, conquistar el Segundo Árbol de la Vida (la segunda muerte), el Segundo Paraíso Terrestre. Esto nos lleva a un combate tremendo. Se trata de conseguir que sane un Rey Enfermo, muerto y no muerto, que hay que restituir. El metal es el plomo y ha de transmutarse en oro. Es la reconquista de la Edad Dorada. Es la quinta esencia. En definitiva, es el Gral, el Hombre Total, la conquista del Superhombre, Osiris resurrecto, Anfortas restablecido.

 

Para que el plomo se transmute en oro, es necesario agregarle azufre, que es el fuego y es lo divino, elemento luciferino. El azufre es también la voluntad que convierte la sangre en fuego. El Señor de la Voluntad Absoluta (el Führer) ha de conseguir regenerar el ario. En la alquimia el arsénico o el azufre corresponden a la virilidad.

 

Mediante la virilidad conseguiremos movilizar la voluntad pura.

 

El opus alchimicum es el producto final que se produce en el Atanor y es Rebis, el Umúnculo, el Andrógino, Siva, el Cuerpo Astral, dado a luz por el alquimista gracias a su soror. Es EL-ELLA, Él y Ella reencontrados. El cuerpo astral del alquimista con el rostro de la soror, además del rostro de él. Es el dios con dos rostros.

 

Vemos aquí que se produce el rostro de la Domna en el anima (femenina) del Minnesänger. Simultáneamente la soror se ha desposado con su propio animus (masculino), dándole el rostro de Él. Es ELLA-EL, Ella y Él reunidos.

 

Así pues nos encontramos con el hijo Horus, un andrógino: el Cuerpo Astral creado. Es él y ella: EL-ELLA en el caso de él y ELLA-EL en el caso de ella. Porque el cuerpo astral sólo existe virtualmente, en potencia. Hay que crearlo, inventarlo, en este proceso misterioso de A-Mor alquímico. El cuerpo astral es el andrógino que vive más allá de la muerte del cuerpo físico.

 

Todo ello tras pasar por la Nigredo, la noche oscura y negra de la muerte mística, la Albedo, o resurección de esa muerte y la Rubedo, la  inmortalización por medio de la materia espiritual roja que se produce en el Rayo Verde. 

 

El primer misterio se consuma con la resurección del cuerpo físico, que es arrastrado a su resurección por el cuerpo astral, como en un Carro de Fuego, como en un Vimana (pues su forma se ha hecho redonda) y es llevado más allá de este mundo, como un sol negro, por la puerta de Venus hacia una extra-situación.

 

El segundo misterio es que en la resurección e inmortalización del alquimista, como una consecuencia, se produce la inmortalización de la soror o la Amada. Ahora hay dos esferas, dos andróginos, ELLA-EL y EL-ELLA, que se aman unidos y separados para siempre. Reunidos en la separación.

 

El tercer misterio es la mutación de la sangre producida primero en las venas del cuerpo astral, logrando posteriormente la regeneración de la sangre del cuerpo físico del vira, por medio de la vibración ígnea del azufre, capaz de transmutar el plomo de Saturno en oro, en “aurum potabile

POSTULADOS PARA UNA CONSTITUCIÒN POLÌTICA

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Cuando se pretende ser ensayista se tiene la ventaja de que se puede dibujar a mano alzada y en cambio se puede escribir sin alzar la pluma. Y, esto viene a cuento porque hay temas que se nos vienen enzima, sin darnos mucho tiempo a la reflexión,  el cientismo o el academicismo, como es el tema de una nueva Constitución de acuerdo con las modernas necesidades y las nuevas situaciones históricas; y no porque exista suficiente doctrina de derecho político sino porque los momentos históricos cambian y el derecho en general tiene que evolucionar si se modifican los derechos de justicia y las necesidades de los pueblos y naciones. Tal el caso del momento histórico que vive nuestra América.

Para comenzar, respecto al apelativo de un sujeto, resulta social y políticamente intrascendente si se llama o le llaman Bertulfo, Cuasimodo o Cacaceno. Pero si se trata de un Estado, personificación política de una Nación el asunto ya cambia, porque no es lo mismo llamarse: republica de meridiano, república de trópico de cáncer o república del Ecuador, cuando podía tener un apelativo con mas historia e identidad como en la primera Constitución de esta Nación  la de 1812, obra del quiteño doctor Manuel Antonio Rodrigues, que se llamo “ Estado de Quito”.

Cómo exigir que un pueblo tenga y sienta su identidad si lleva sólo un nombre genérico, el nombre de una línea imaginaria, el nombre de una circunstancia o elemento geográfico intranscendente política, social e históricamente.

Quito es la denominación milenaria de una Nación, la única definida, fuerte y poderosa que ha existido en estas tierras; tan poderosa que venció al mayor imperio que ha existido en América, el imperio Inca, con sus heroicas huestes triunfantes en once batallas, la última de ellas en la gesta de Quipaipàn, para tomarse su capital, el Cusco, el  “ ombligo del mundo”, extinguir a la clase privilegiada , dominante y opresora de los orejones  y desperdigar por los cuatro vientos, por los cuatro “suyus”, el polvo desmenuzado de las resecas momias sagradas de sus Incas reales que se conservaban en el tiempo mayor al sol. Y, es  que fueron conocidos Quiteños los Caranquis, Cayambis, Otavalus, Puruhàes  o Panzaleos, quienes conformaban el federativo Reino de Quito, entonces regido por el gran Atahualpa, el último emperador del Tahuantinsuyo  quien con Plèyade de sus generales castigo al fratricida invasor.

Con el nombre ancestral d Quito fue designado Reino prehistórico indígena, ya también en la época colonial la Presidencia y la Real Audiencia.

Nuestros precursores de la independencia eran Quiteños, que era el gentilicio de esas comarcas milenarias.

De tal manera que la Nación Quiteña, como hemos visto surge en la prehistoria, pero es indudable que la época histórica solamente esta Nación constituía  la esencia y el fondo humano, social y político del antiguo país. En la primera Constitución nuestra de 1812 llamada “Pacto Solemne de Sociedad y unión  entre las provincias que forman el Estado de Quito”  ya se refiere a: “El Pueblo Soberano del Estado de Quito”; en ella también se afirma: “El Estado de Quito es y será Independiente  de todo otro Estado y Gobierno…. “; se sostiene que quienes no son naturales de estos países quedan excluidos “… …el congreso y los demás cuerpos de representación Nacional “;  se designa ministros de negocios Extranjeros y de la guerra entre otros y crea el ejercito patriota “Falange Quiteña “, ejercito que ataco a las fuerzas realistas de Cuenca y Guayaquil y tomaron dos veces la ciudad de Pasto, etc.”(“El pacto Solemne “, Cellano Monje, Quito, 1921).

La Constitución de 1812 fue redactada por el Quiteño doctor Miguel Antonio Rodrigues, entonces ya famoso profesor de derecho, conocido fuera del país; así como el tratadista don Luis Fernando Vivero le dedica su obra “Lecciones de Política” (Parìs, Gaultier-Laguinie, 1827) : “ Ala memoria de Miguel Antonio Rodrigues , natural de Quito, sacerdote virtuoso ilustrado y celoso, director de la juventud, modelo de patriotismo, victima de la crueldad Judía , dedica estas páginas  su amante discípulo Juan Fernando Vivero”.

La biografía de este ilustre Quiteño esta concluyendo en Adenbach (Alemania) el profesor historiador doctor Ekkehart Keeding, autor también de los fundamentos culturales de la Nación Quiteña entre los años 1725 y 1812, como consta en su obra “surge la Nación – la ilustración en la Audiencia de Quito” (Banco Central del Ecuador, 2005).

El apelativo de “Ecuador” fue endilgado por una “colombianada”, pues solamente consta a partir de la ley de División Territorial Administrativa dictada por el congreso de la gran Colombia y sancionada el 25 de junio de 1824, el cual divide todo el territorio de Colombia  en departamentos por la cual consta el departamento de “ El Ecuador, su capital Quito;…,”

Detal manera  que primero habría que buscar nuestras raíces nuestra identidad, para poder refúndar – expresión desprestigiada  por el abuso  frustrante de ella – la expresión políticas de nuestra Nación.

Mas autentico que republica  del Ecuador sería Republica de Quito, o mejor Republica Socialista Nacionalista de Quito.

Tenemos que definirnos y ser auténticos  con nosotros mismos y nuestro pasado y establecer las metas  adonde queremos  y debemos mirar.

Así, el artículo de la constitución política debería comenzar afirmando:”Quito es un Estado Socialista de Derecho……” y no un vago e indefinido “….estado social….”. Adoptemos la ideología socialista que funde o refunde UN ESTADO NO BURGUÈS.

 

C.V.