EL UMBRAL Y LA BATALLA POR LA TIERRA MEDIA

1- La práctica

 

Únicamente la realización de la práctica en el endurecimiento diamantino y la impasibilidad absoluta, da a conocer el valor del silencio interior. El silencio de la mente nos introduce en un estado de calma poderosa liberándonos del efecto de los sentidos físicos y de su carga emocional.

 

Las prácticas iniciáticas son puertas a otros mundos del más allá. Muerto el demonio de la dialéctica y liberado del ruido exterior, el iniciado puede acceder a esos otros mundos, a la Tierra Media o astral. Las antiguas escuelas iniciáticas custodiaban en secreto y bajo juramento la llave del otro mundo impidiendo que pudiera caer en manos indignas y salvaguardada del común de los mortales.

 

De aquellas antiguas escuelas gnósticas e iniciáticas han llegado hasta nosotros algunos textos salvados de milagro de la destrucción de las religiones o cultos jehovíticos. No obstante, esos textos escritos se referían a cuestiones filosóficas o religiosas que se mueven en la superficialidad del conocimiento; nunca al verdadero conocimiento o gnosis, la cual era custodiada en absoluto secreto y dada a conocer sólo de maestro a discípulo y sin registros escritos.

 

Pero en estos tiempos de apocalipsis en los que el caos y la corrupción ha penetrado por todas partes y no existen verdaderas escuelas iniciáticas, las puertas a la Tierra Media y al más allá han sido divulgadas a los cuatro vientos para que los verdaderos hijos de la luz puedan acceder a ellas directamente. Es un camino duro, difícil y no exento de peligro que uno mismo ha de descubrir y transitar. Es en la práctica de “ejercicios espirituales” donde el discípulo recorre la verdadera vía iniciática.

 

En la calma vigorosa y en la concentración de la Fuerza, el héroe se sobrepone al mundo. En el éxtasis se convierte en Dionisos; exaltación vital y afirmación del Principio de la Vida. El héroe aprende a dominar la Fuerza y a concentrarla, impidiendo que se disperse y se pierda por el mundo. De esta forma puede vivir en el mundo manteniendo la integridad y libre de la muerte.

 

Concentrado en sí mismo, el iniciado trabaja y tiene vivencias en astral. Así como la vivencia material la percibimos a través del reflejo de la mente, la vivencia astral es una vivencia directa que se percibe directamente y sin intermediación de los sentidos ordinarios. Esta vivencia es tan intensa como sentir sin piel o el frío del acero en el interior de una herida abierta.

 

Finalmente, “has llegado a conocer la Palabra. Sólo quien es digno es capaz de pronunciarla. Así es como el iniciado puede descubrir y abrir las puertas del infinito. Ve pues y convoca a las águilas a la asamblea. Volvemos a casa”.

 

 

 

2- Sebottendorff y la gnosis SS

 

Rudolf von Sebottendorff, conocido aventurero y apasionado buscador del conocimiento místico, nació el 9 de noviembre de 1875 en Hoyerswerda. Después de trabajar en una usina en los alrededores de Görlitz, en 1898 se embarcó para buscar oro en Australia. Viajó luego a Turquía, permaneciendo en la región de Bursa al rededor de 1900. En 1911 adquiere nacionalidad turca, siendo adoptado por el barón von Sebottendorff. Durante una estancia en El Cairo entra en contacto con maestros e iniciados de cofradías secretas custodias de la más antigua sabiduría faraónica, accediendo a la gnosis oculta originaria.

 

Tras ser gravemente herido en la guerra de los Balcanes, Sebottendorff volvió a Breslau, en 1913. Tiene un papel determinante en la formación de la Orden de Thule, matriz del Partido Nazi (N.S.D.A.P.). Permaneció en Munich en 1918 donde participa en la compra la casa editorial Franz Eher Verlag y el periódico Münchener Beobachter, que desde el 9 de agosto de 1919 pasó a llamarse Völkischer Beobachter (Diario del Partido Nazi).

 

Con todo el material y el conocimiento esotérico adquirido durante sus aventuras y sus intensos años de búsqueda espiritual, Sebottendorff elabora una vía iniciática que consta de varios niveles:

 

1- El discípulo empieza el “viaje al interior de la tierra”, o al interior de su mente y de sí mismo. Se inicia en la práctica de la inmovilidad y el silencio.

2- En el silencio y la soledad de sí mismo, percibe la naturaleza inestable de su cuerpo físico y los pensamientos que circulan por su pantalla mental. En este momento se despierta dentro de sí mismo la necesidad de contacto con el mundo verdadero. Este contacto sólo lo conseguirá si es capaz de acceder hasta su yo más profundo: “conócete a ti mismo y conocerás el universo y los dioses”.

3- Para poder acceder hasta su yo más profundo, el discípulo necesita tomar las riendas de sí mismo. Dan comienzo los ejercicios de control de la respiración combinados con técnicas de fortalecimiento físico y posicionamiento de manos y cuerpo.

4- Una vez alcanzado un cierto grado de autodominio, la Fuerza que se origina en la base de la columna vertebral, antes caótica, empieza a ascender a través de la columna vertebral del iniciado, verticalizándole. El discípulo empieza a percibir una sensación de Poder. Empieza a trabajar el yoga silábico, en el cual después de haber adoptado ciertas posturas físicas especiales y realizando una respiración controlada, se recitan ciertas sílabas místicas (mantras). Estas técnicas ayudan a purificar el estado vibracional tanto del discípulo como de su entorno.

5- El paso siguiente conduce al discípulo a niveles superiores de meditación, mediante la visualización interior de los colores. El sistema se inspira en los Ejercicios espirituales de san Ignacio de Loyola, que también es una de las fuentes espirituales en las cuales se inspirará la SS para diseñar el sistema de meditaciones en el castillo de Wewelsburg.

6- La práctica se propone acumular la mayor Fuerza cósmica posible y dirigirla a unos puntos concretos para captar sabores y olores sutiles, hasta acceder a la percepción de la “sombra negra”. Este logro señala el comienzo de una nueva vida espiritual y se ritualiza dando al discípulo un grado iniciático.

7- Finalmente, el iniciado, dueño de sí mismo, se abre al conocimiento esencial del Más Allá y adquiere dominio sobre las fuerzas naturales y el destino.

 

Todas estas técnicas tienen como objetivo el perfeccionamiento del individuo para conseguir su conversión en un ser espiritual completo.

 

 

 

3- El castillo mágico de Wewelsburg

 

Westfalia, en el corazón de Alemania, es una tierra de suaves colinas cubiertas en gran parte por bosques. Los prados de la región son verdes y sus valles son recorridos por arroyos que cantan canciones ya olvidadas por la memoria de los hombres. En las entrañas de sus bosques, entre las ramas y los troncos de hermosos robles centenarios, puede sentirse aún el eco de antiguas batallas en las que pueblos duros y orgullosos empuñaron y alzaron poderosamente sus aceros en defensa de su independencia, sus hijos y su estirpe.

 

En esta tierra donde el roble crece vigoroso, las colinas se ven interrumpidas en su suave melodía por un grupo de formaciones de piedra que repentinamente se alzan contundentes, como un castillo surgido de lo más profundo de la tierra. Son las formaciones de piedra de los Externsteine. Su formación precede a la humanidad actual y los hombres de este tiempo las hallaron allá, mas nunca fueron creadas por raza humana, sino por titanes. El hombre ha dejado allá su signo, su señal, impresa en diversos restos de trabajos, pero el origen de la formación es un misterio…

 

Un poco más allá, encontramos el castillo de Wewelsburg, una fortaleza triangular cuya torre principal apunta inequívocamente al norte. Es el Templo de Iniciación SS. Ya acercándonos, desde la lejanía se divisa su estructura triangular. En el siglo XVII Theodor von Fuerstenberg reconstruyó el castillo. Don Miguel Serrano (“Adolf Hitler, el último Avatara”) nos explica que en el “Annalista Saxo”, crónica del siglo XII, se dice que el Graf Friedrich von Arnsberg puso la primera piedra del Castillo de Wewelsburg en 1123, sobre las ruinas de una antigua fortaleza sajona del año 930, construida por Rey Heindrich I.

 

En el subterráneo de la torre norte de Wewelsburg, bajo la sala principal del castillo, se halla una bóveda donde se celebraban rituales SS. En el centro de la cripta, en el suelo, aparece un círculo donde se celebraban las ceremonias. Doce pequeños pilares de piedra, como rombos, siguen el círculo del muro. Detrás de ellos debieron existir emblemas y símbolos desconocidos. En el techo de la bóveda aparece la Esvástica Levógira, tallada en la piedra, combinando con la runa Sieg, el emblema SS. En el centro del suelo de la bóveda subterránea hay un espacio ahuecado circular donde se encendía el fuego, o donde el Supremo Iniciado-Guerrero de la Orden Negra recitaba los mantras rúnicos.

 

En torno a Wewelsburg, se planeaba la construcción de toda una Ciudad Sacra con edificaciones canalizando su energía hacia el norte. Siempre nos ha quedado la duda, el “misterio” sobre el tipo de rituales que la élite SS celebraba en aquel lugar especialmente sacro. La Torre Norte de Wewelsburg es un lugar minuciosamente construido sobre el conocimiento antiguo para la conexión con la energía, la Fuerza espiritual pura que emana desde el centro inexistente de Hiperbórea.

 

Conocedora de los resortes que crean el destino, la élite SS hizo de este lugar su omphalos o centro mágico desde el que proyectar su poderosa energía extraterrestre. De esta manera, el destino mágico del Tercer Reich debía ser fijado y proyectado sobre el mundo desde la concreción de la torre norte del castillo de Wewelsburg… y así fue trabajado por la élite desconocida de la SS.

 

 

 

4- Los Ejercicios Espirituales de san Ignacio de Loyola

 

Podemos acercarnos siquiera levemente a la obra de construcción mágica de la élite SS a través de los referentes a los que nos dirigen los diversos investigadores de tan grande misterio. Siguiendo este hilo de Ariadna, hallamos en la obra ideada por el fundador de la Orden de los Jesuitas, san Ignacio de Loyola, el mismo principio o substrato sobre el que la SS vendrá a fundamentar su obra mágica de proyección.

 

Los Ejercicios Espirituales de san Ignacio son un sondeo, tal vez inconsciente, de antiguas prácticas iniciáticas desarrolladas por diversas órdenes herméticas. Podríamos pensar que san Ignacio se inspiró en tratados o trabajos antiguos, si bien podría ser también que su aguzada intuición llegara a descubrir resortes inconscientes que se hallan en lo más profundo de la mente humana.

 

En lo más profundo de la mente humana, más allá del entramado laberíntico de la realidad diaria, se halla un substrato sobre el que viene a fundamentarse la realidad proyectada sobre el mundo espacio-temporal.

 

Los Ejercicios Espirituales de san Ignacio inciden sobre este substrato pre-temporal que condiciona la mente del mundo y la realidad del espacio-tiempo. Tan grande misterio en su día dio problemas con el Vaticano al mismo fundador de la Orden de los Jesuitas pues el misterio y el poder que sus Ejercicios despertaban, ponían en peligro el “Destino” prefijado por Jehová y sus agentes. No hay nada en este mundo que más tema Jehová y su “Plan de Evolución” o “Destino” que el hombre dueño de su propio destino.

 

Si seguimos la línea trazada por los Ejercicios de san Ignacio vemos el inmenso, tal vez infinito poder de la proyección de la voluntad humana sobre el substrato pretemporal o astral, su poder de crear Destino y de modificar la “Creación” de Jehová.

 

San Ignacio, un hombre de su tiempo, limitó su obra al credo católico. De no haber sido así, su trabajo y él mismo habrían acabado siendo arrojados a las llamas. Pero el fondo de su obra esconde un mensaje subversivo, que es, que el hombre puede ser creador y artista de su propia mente y no un mero servidor y adorador de Jehová.

 

La práctica de san Ignacio a través de sus Ejercicios Espirituales puede llegar a crear magos, hombres y mujeres capaces de modelar, dar forma a su propia mente, a la realidad, al mundo y de proyectar el destino.

 

Para ello, san Ignacio da unas pautas de preparación, purificación, concentración previas a la visualización de las escenas interiores. Una vez llevado a cabo este proceso, comienza la obra de visualización. Vemos así cómo indica que: “El primer preámbulo es composición viendo el lugar. Aquí es de notar que en la contemplación o meditación visible, así como contemplar Cristo nuestro Señor, el cual es visible, la composición será ver con la vista de la imaginación el lugar corpóreo donde se halla la cosa que quiero contemplar. Digo el lugar corpóreo así como un templo o monte donde se halla Cristo o nuestra Señora, según lo que quiero contemplar…”. (…). “El segundo es demandar a Dios nuestro Señor lo que quiero y deseo. La demanda ha de ser subyecta materia; es a saber, si la contemplación es de resurección, demandar gozo con Cristo gozoso; si de pasión, demandar pena, lágrimas y tormento con Cristo atormentado…” (…) “Nota. Ante todas contemplaciones o meditaciones se deben hacer siempre la oración preparatoria, sin mudarse, y los dos preámbulos ya dichos, algunas veces mudándose, según subyecta materia”.

 

Limitándolo al credo católico, san Ignacio llama al neófito a “demandar lo que quieres”, por tal de ponderar los pecados y comparar qué cosa son los hombres en ante todos los ángeles y santos del Paraíso.

 

Insiste san Ignacio en “ver con la vista de la imaginación” la longura, anchura y profundidad de los diferentes espacios visualizados. Oír los sonidos, oler el olfato, gustar el gusto, tocar el tacto… (vista, oído, olfato, gusto, tacto). “Hacer un coloquio con Cristo nuestro Señor…”.

 

Da así mismo diversas instrucciones sobre el proceder antes de dormir, “después de acostado, ya me quiera dormir, por espacio de un Ave María pensar a la hora que me tengo que levantar y a qué, resumiendo el ejercicio que tengo que hacer”.

 

Los Ejercicios de san Ignacio de Loyola se fundamentan en una vida de ascesis y purificación y en la visualización de imágenes creadas en la mente del practicante. En sus más altos grados, los iniciados serán capaces de transmutarse no sólo a sí mismos sino también de transmutar la realidad que les envuelve.

 

Sabemos que este mismo principio fue trabajado en el mayor secreto por los Directores Desconocidos de la SS, los iniciados del Sol Negro en el castillo de Wewelsburg. Mucho antes de que san Ignacio desarrollara sus “Ejercicios Espirituales”, los misterios de la Antigüedad pagana conocieron y trabajaron el mundo mágico del astral. La SS y el nazismo místico o iniciático vino pues a rescatar este misterio para la construcción del Reich Mágico.

 

 

 

5- El viaje y la guerra mágica del iniciado

 

Aún resuenan los ecos de los páramos de la locura, pero ya nada volverá a ser como antes de que todo empezara.

 

En los días antiguos el mundo participaba de la Fuerza de la Vida y la muerte era desconocida. El mundo era bello, los seres conocían la salud y vivían en armonía. El conocimiento del verdadero Amor salvaguardaba la integridad de la vida y las fuerzas creadoras desarrollaban todo su poder en un mundo en el que la muerte no marcaba el tiempo.

 

Mas la Muerte y sus agentes al ver aquella Edad Dorada buscaban ansiosamente poder penetrar en aquel mundo para imponer su ley y su tiempo. Fue la mayor astucia de la Muerte que la integridad de uno sólo de los dioses lo que llevó a que el mundo acabara cayendo vencido por la Muerte.

 

Habiendo conseguido la Muerte al fin desarrollar su fruto sobre la tierra, su manto putrefacto se extendió por todas partes. El mundo fue sacudido por terribles batallas apocalípticas en las que los hijos de la luz lucharon con todo su poder por salvaguardar la vida frente a las fuerzas del caos, el crimen y la muerte. La historia de aquellos días primeros está escrita en un libro custodiado por seres radiantes en un lugar inaccesible oculto en las montañas de la niebla.

 

Pero el mundo caía irremediablemente bajo el caos y la muerte se apoderaba de todo, robándole la fuerza, el vigor, el frescor y la vida. La vida sobre el mundo se dividió en pares de opuestos por los que entraba el caos desestructurando la vida.

 

El Señor Oscuro penetró con su aliento todo el mundo y toda criatura sobre la tierra fue definitivamente poseída por “Él”. Conocido y adorado por diversas religiones como Yahvé o Jehová, este “Dios” se alimenta del crimen y la corrupción y necesita de la sangre derramada en sacrificios y crímenes rituales y de holocaustos por el fuego.

 

Criminal desde el principio y Padre de la mentira, Jehová es el “Dios” del mundo y el Amo de la Caverna en la que tiene encadenadas las almas de los hombres. Los guardianes de esta caverna son las fuerzas oscuras y los cultos satánicos que dominan el mundo mediante el crimen, la usura, la especulación y el valor dinero. Tras todo ello hallamos a los “elegidos” de Jehová, guardianes del Pacto de magia negra mediante el que son sus más fieles servidores y sacrificadores. Son quienes ponen en práctica el Plan mesiánico para la dominación total del mundo por Jehová. Porque si bien Jehová ha extendido su aliento por todo el mundo, aún no ha conseguido dominar todas las voluntades ni engañar todas las consciencias.

 

Sobre el mundo se dan básicamente dos tipos de religiosidad:

por un lado tenemos los cultos satánicos del Vudú o Jehová que buscan el favor de los demonios y los entes del bajo astral mediante crímenes rituales,

por otra parte hallamos la religiosidad hiperbórea que se fundamenta en la afirmación de uno mismo en el principio extraterreno o extraterrestre. Esto nos permite dar con la piedra del Grial en la cual encontramos la liberación y la salida de la caverna de Jehová.

 

Tras la victoria de la muerte sobre la tierra, los dioses hiperbóreos pasaron a habitar hermosos castillos subterráneos custodiados por guerreros del más allá, en el Mundo del Sueño.

 

El hombre, tiene unos “sentidos astrales”, sólo que se hallan adormecidos. Los sentidos astrales se hallan ocultos tras los sentidos físicos y sólo en la noche, cuando los sentidos físicos dejan de funcionar y nos sumergimos en el Mundo del Sueño, los sentidos astrales toman el relevo de los otros.

 

Cuando el sentido físico cubre durante el día el astral, este no deja de funcionar ni de moverse, por lo que se genera toda una serie de movimientos y sensaciones que se trasladan y reflejan en la pantalla de la mente.

 

Así como el mundo físico establece sus necesidades y prioridades, su mundo en definitiva, el astral traslada igualmente su mundo y nunca deja de ser, vivir y moverse, actuar.

 

El astral está antes que el físico y la vida del físico depende del astral. Antes mismo que el astral está el Yo más esencial y la Voluntad pura. Algunos le llaman espíritu. Un ser poderoso se caracteriza por su consistencia y su centralidad. Es este un hombre o una mujer de acción a la vez que no se deja arrastrar ni llevar por el vértigo de la inmediatez y de los acontecimientos. Esta es la señal o el Signo de un ser “superior”, su Voluntad, el poder de su Voluntad como elemento mágico trascendente espiritual que lleva a la persona a tener una “Fuerza mágica o sobrenatural”, o disponer de ella, gracias a su vínculo, conexión, contacto o nexo con el Más Allá.

 

Como podemos ver, el Más Allá u Origen no es el astral, ya que el mismo astral depende del Más Allá. Cuando finalmente podemos empezar a tener vivencias conscientes en astral y no meros sueños nocturnos caóticos, percibimos al cuerpo físico como una cáscara, un cascarón de barro pesado.

 

Como decimos, el astral es como el cuerpo físico pero no es físico o material. En el astral, el sonido o la misma voz no funciona por vibración de cuerdas vocales o de aparatos musicales sino que la vivencia es directa y sin intermediación de soporte físico alguno. Los sentidos físicos materiales son plasmación material de diversas o correspondientes capacidades o cualidades espirituales.

 

Así, el oído se refiere a la atención, el olfato al discernimiento, la vista a la consciencia… Todo esto, trasladado o somatizado en el cuerpo físico nos refleja el espíritu de la persona.

 

Si bien el mundo físico es el resultado de diferentes fuerzas en conflicto, la verdadera guerra o el verdadero combate se lleva a cabo en el astral.

 

Para acceder al astral hemos de detener el físico como si fuera una estatua. Entonces, en estado extático, el astral se libera como una mariposa que sale de su crisálida. Hay muchas técnicas que ayudan en el camino pero únicamente funcionan si hemos conseguido la “impasibilidad absoluta” y la verticalización de la Fuerza y la energía a través de la columna vertebral.

 

Ahora se abre ante nosotros un universo nuevo o desconocido para nuestro consciente salvo por diversas experiencias o vivencias en sueños que recordamos al despertar y con dificultad.

 

Las visualizaciones conscientes sirven para ejercitar y desperezar los sentidos astrales pero con el tiempo las visualizaciones no serán ya imaginadas sino que serán más vivencias reales del astral. Aprenderás a moverte por el astral, buscar lugares, objetos, enfrentarte o evitar al enemigo…

 

Ahí, en el astral actúan diversas fuerzas exactamente igual que sobre la tierra. Hay poderes benéficos que buscan ayudarte y guiarte por el camino de la Vida, la Salud y la Fuerza, así como hay también poderes malignos que ansían y necesitan del bajo astral, del vicio, la enfermedad y del crimen.

 

En el astral se mueven tantos o más seres y realidades que sobre el mundo material. Hay lugares vinculados a la tierra a través de su geografía física. Agartha, la ciudad de los dioses blancos hiperbóreos, está vinculada por el astral con diversos lugares geográficos de la tierra, como la montaña de Montserrat, cerca de Barcelona.

 

Pero igualmente, en el astral se manejan los poderes oscuros que dominan el gobierno del mundo a través de la magia negra.

 

Tengamos cuidado y pongamos atención porque el satanismo está muy difundido en la tierra y cada día que pasa tiene más y más fuerza sobre el mundo, pese a que no se dé a conocer ni se haga público.

 

La Bestia necesita sangre para serle ofrecida en sacrificio en su altar. Su gran ojo en lo alto de la pirámide del Dólar todo lo ve sobre el mundo a través del astral y dispone de una estructura y de un ejército de demonios y criaturas serviles a sus órdenes para hacerse con el poder total del mundo y esclavizarlo y encadenarlo a su “red global” a través de su poder hipnótico y finalmente gracias a la cibernética. Mediante la red informática mundial, Jehová quiere tener bajo su control directo vía chips a toda la “humanidad”. Así ya nadie podrá escapar de su prisión caverna ni de sus designios.

 

Como sabemos, es a través de la Alta Finanza Mundial y del poder del dinero como la Bestia del Apocalipsis se hace con el poder total del mundo. Es una Bestia abominable que vive del crimen ritual, de la mentira, la fornicación y la corrupción. Elevados a la cumbre del poder mundial, sus “elegidos” tienen ya maduro el tiempo mesiánico. Ciertamente, estos son tiempos de Apocalipsis, tiempos en los que los acontecimientos van a desencadenarse aceleradamente uno detrás de otro para que lo que ha de suceder necesariamente a consecuencia del estado de cosas al que hemos llegado venga a culminarse. Y veremos el resultado de todo ello pues como decimos desde el astral entran en conflicto diversas fuerzas del espíritu y los guerreros hiperbóreos retornarán a la tierra para liberar el mundo y acabar con la tiranía planetaria. Estos dioses blancos liberadores actúan desde el reino subterráneo de Agartha.

 

Y Jehová lo sabe y nos teme. Sabe que no nos puede dominar y que volveremos a luchar contra “Él” para destruir su prisión de muerte y liberar al mundo de sus cadenas y su magia negra.

 

Los dioses hiperbóreos actúan desde el astral y nos ayudan y nos guían, mostrándonos el camino de la liberación. Nuestra liberación significa que Jehová deja de tener poder sobre nosotros. Así accedemos al astral en consciencia y conocemos realidades diferentes. Al principio esto se hace con dificultad pero poco a poco la vivencia del astral se hace más y más lúcida.

 

La Guerra Final comenzará en el astral y luego se trasladará al mundo. La Leyenda Venusina espera al Elegido que adentrándose y avanzando a través de las realidades mágicas del astral alcanzará hasta el corazón negro de la Bestia en el “Monte del Destino” donde la destruirá para siempre.

LA FUERZA Y EL DESTINO DEL TIEMPO

1- La Fuerza

2- Tiempos de Apocalipsis

 

 

 

 

 

1- La Fuerza

 

A mayor Fuerza, mayor vibración; a mayor vibración, mayor pureza.

 

La intensidad de la Fuerza actuante determina la pureza o el grado del elemento o de la materia.

 

La Fuerza es un elemento que pertenece al ultramundo, por lo cual su manifestación sobre el mundo provoca vacío (no-mundo), es decir, un episodio de “antimateria” o un Sol Negro.

 

La Fuerza se proyecta sobre el mundo. En su proyección se posiciona sobre un elemento material cual es el carbón, modificando su estructura material, purificándola, perfeccionándola y dando lugar a un cuerpo de diamante. En el diamante hallamos pues un elemento de alta pureza cuyo principio raíz es la elevada intensidad o pureza de la Fuerza la cual determina y estructura su materia según un canon perfecto.

 

La Fuerza Pura es un “elemento” que es determinante en todo este proceso.

Como tal, tiene su génesis en un campo extradimensional el cual actúa como generador o catalizador del principio vital y estructurador.

 

Hállase en este punto extradimensional el Origen y la causa de toda manifestación sobre el plano físico conocido como material o perteneciente a las dimensiones de espacio – tiempo.

 

Toda manifestación material tiene Origen en una Materia Primera, la cual se nutre o genera en un principio por la proyección sobre el plasma pre – terrestre de este elemento que nosotros identificamos como “Fuerza Pura”, es decir, no caótica, condicionada ni sometida al elemento caos.

 

Toda “evolución” posterior de la Materia Primera sobre el plano terrestre no es sino manifestación de su proceso de sucesivas descomposiciones y degeneraciones.

 

Por lo tanto nos hallamos con la Fuerza Pura, elemento extradimensional generador y estructurador de toda realidad manifestada según las leyes físicas.

 

Esta Fuerza Pura es una suerte de principio vital o estructurador sobre cuya base viene a sustentarse la Materia Primera.

 

La Materia Primera es la materia virgen aún no corrompida por los agentes del mundo. Es la mítica Edad Dorada en la que la muerte, el elemento muerte, es “desconocido”, es decir, no tiene acción, no actúa.

 

Por su naturaleza incorruptible, esta realidad no mortal no tiene manifestación en el plano espacio – temporal, ya que, como hemos visto, el espacio – tiempo es el desarrollo sucesivo de un proceso o una “historia interminable” de corrupción y  descomposición.

 

La reversión de este proceso de muerte y descomposición deviene de un esfuerzo o actuación del elemento Fuerza sobre la materia bajo el signo de la esvástica sinestrógira (contraria al tiempo).

 

Vemos cómo la mítica “Edad Dorada Anterior” es un reino divino totalmente libre del elemento muerte – descomposición. Posteriormente, adentrándonos ya en el ciclo mortal y siguiendo con esta descripción, arribaría la Edad Dorada Terrestre, la cual es plasmación espacio – temporal de la mítica Edad Dorada inmortal o Anterior. Manifestada ya la Edad Dorada sobre la Materia corruptible, el tiempo de la descomposición habría empezado a actuar sobre ella, dando lugar a las sucesivas edades de plata, bronce y hierro. En la actualidad nos hallamos en la última de esta sucesión de edades.

 

La Edad de Oro Anterior sigue existiendo en el Origen si bien la Edad Dorada terrestre hace tiempo ya dejó de existir cubierta por el polvo y el lodo del tiempo.

A medida que la vibración de la Fuerza va perdiendo intensidad sobre la materia del mundo, el mundo va degenerando cada vez más dando lugar en el tiempo a una realidad cada vez más amorfa y desestructurada. El mundo “democrático” moderno así como sus respectivas manifestaciones especialmente representadas por su “arte” es un reflejo de este estado de caos y pérdida de Fuerza, vibración y esencia vital.

 

En definitiva, el tiempo del mundo no es sino el desarrollo sucesivo de un interminable proceso de descomposición y corrupción.

 

Este proceso se inició cuando la Edad Dorada fue proyectada sobre el plano terrestre, cayendo aprisionada en las redes de Maya. Entonces los agentes de la muerte y la corrupción penetraron su manifestación iniciándose el tiempo tal y como lo conocemos en la actualidad. El largo proceso de decadencia y fagocitación de esta mítica Edad Dorada por el mundo es, finalmente, lo que nosotros conocemos como tiempo y la consiguiente “historia” del mundo.

 

El proceso se halla ya muy avanzado tal y como nos lo muestran los signos actuales. La realidad del mundo moderno es una inversión total, una transvaloración total de la salud y de la realidad divina. El Sistema que domina el mundo promueve los grupos de degenerados e invertidos, favoreciendo y difundiendo el consumo de drogas, medicamentos destructores de vida, estilos de vida decadentes y viciosos… Como hemos explicado ya en otros capítulos esto lo hace públicamente mediante la promoción especialmente entre la juventud de grupos musicales drogadictos, actores de cine, presentadores televisivos y modelos drogadictos, enfermos, invertidos y degenerados… Mediante todos sus medios el Sistema “democrático” promueve valores del bajo astral sádicos, criminales y creadores degradación, conflicto y enfrentamiento, mientras oficialmente sus discursos hablan de “paz”, “libertad”, respeto a la infancia, respeto a la mujer… El Maligno es mentiroso.

 

¿Cuál es la intención de esta política mundial?. Oficialmente, el Sistema “democrático” es “bueno” y “el mejor de los sistemas posibles”. En realidad, la intención y la finalidad de su política tiene por fin extender sobre la tierra el crimen y la muerte. Acorde a su naturaleza maligna, el Señor y los agentes que dominan el mundo desde la sombra actúan destruyendo la Vida. Su intención es fagocitar, devorar la “Creación” poseída ya totalmente por los agentes de la enfermedad y la muerte.

 

 

 

2- Tiempos de Apocalipsis

 

Vivimos tiempos de Apocalipsis.

 

El tiempo en que vivimos, el dominio de Jehová sobre el mundo es cuasi total. Su principio es satánico, disgregador, caótico y antagónico al principio de la Vida y a las Fuerzas Creadoras del espíritu divino. El mundo se descompone, la corrupción todo lo cubre y el mundo emite un hedor insoportable. El Señor Oscuro ha extendido por el mundo su manto putrefacto y la belleza y la vida se marchitan. Como causante de este estado de corrupción Jehová trata de edificar su parodia de la realidad divina, un reinado maligno en el que la verdad ha sido totalmente invertida.

 

Así, mientras los agentes del mundo preparan ya el inminente reinado mesiánico, Jehová prepara simultáneamente un gran sacrificio de sangre que se diseña en la cúpula del poder mundial, donde sus elegidos actúan como ejecutores de sus sacrificios.

 

Habrá pues antes de la llegada del reinado mesiánico una gran guerra y un masivo sacrificio sangriento como “ofrenda por fuego agradable y conducente a descanso en el altar de Jehová”.

 

De las ruinas del mundo antiguo, Jehová ansía crear su mundo, un mundo en el que se borre totalmente la memoria de los dioses del pasado y del mundo antiguo y sus valores extraterrestres, así como su conocimiento de liberación espiritual.

 

Mas una vez destruido del mundo todo rastro del mundo antiguo, Jehová será incapaz de crear nada, limitándose a terminar de destruirlo todo, devorando los postreros restos de alimento. Los cuatro jinetes del Apocalipsis cabalgarán a galope fugaces segando las vidas mortales y los hombres cautivos, horrorizados, no entenderán cómo todo su mundo se desvanece.

 

Sucederá entonces que Jehová comenzará a deambular errante y sin rumbo llevado por su naturaleza profunda hacia ninguna parte, abandonando al judío y a su plan mesiánico, pues no tiene base ni fundamento para crear nada, sino sólo para destruir la Fuerza creadora de los arios. Jehová deambulará como un zombi sin saber qué hacer ni dónde ir y tan sólo buscará alimentarse ansiosamente de crímenes y de sacrificios inmerso en el universo del caos y absorbiendo energías, vapores y materia sangrante. El judío tratará de hacerse fuerte y de dominar la situación, haciendo valer sus resortes de poder mundial, pero todo acabará finalmente cuando la necrosis de la civilización impida al virus causante su propia supervivencia. El mundo moderno, un edificio corrupto edificado sobre valores falsos y criminales colapsará desde sus cimientos para derrumbarse estrepitosamente. Porque su propia esencia es enemiga de todo orden sano y de la dignidad humana, así como un crimen contra el principio mismo de la vida.

 

Pero en algún lugar, tal vez en un valle recóndito más allá de altas montañas cubiertas de glaciares transparentes, aguardará un grupo de hombres y mujeres libres que guardarán la memoria de los días antiguos, cuando el mundo era bello y los hombres conocían a los dioses. Reunirán la memoria, el conocimiento y la Ley de los divinos, grabándola para siempre en una piedra extraterrestre libre de la muerte. Y el hombre volverá a buscar la divinidad y a superarse a sí mismo, venciendo a la muerte y tendiendo puentes hacia el infinito. Y así nacerá una nueva estirpe que los dioses guiarán hacia la divinidad.

 

Más allá de los glaciares transparentes les aguardará el mundo, los restos de un mundo reducido a ruinas y caos y donde el espíritu de la muerte aguarda atento y escucha y siente, pues Jehová escucha a través de las criaturas de la tierra. Y al sentir la llegada de la estirpe divina libre y fuerte pisar la tierra y dominarla con fuerza y vigor, Jehová gritará de dolor y de rabia y desde entonces sólo ansiará apartarles de la divinidad, corromperles, destruirles y cubrirles con el manto de la putrefacción y de la muerte de la que “Él” es el Señor soberano.

 

Entonces volverá la Guerra de los Mundos y el mundo conocerá nuevas edades y volverán a crearse mundos, civilizaciones… La nueva estirpe dominará y renovará la tierra y creará espacios libres hacia el infinito, liberando el mundo y creando nuevos planos para el espíritu, desterrando a la muerte y cerrando para siempre los sellos del Maligno.

LOS NACIONAL SOCIALISTAS Y LA GNOSIS

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1- La caída del mundo antiguo

2- Los vimanas y el contacto con los dioses

3- El Origen de la gnosis

4- Los hijos de los dioses

5- Los nazis y la gnosis

  

 

 

 

1- La caída del mundo antiguo

 

El inicio de la guerra de los mundos de la cual el hundimiento de la Atlántida no fue sino su última batalla apocalíptica, se dio en edades tan remotas que se hallan más allá de los límites y de la comprensión del tiempo actual.

 

Antes de que todo empezara sucedió que a través de la ventana de Venus los divinos llegaron al universo del Demiurgo. A consecuencia de esta situación, resultó el estallido de un terrible conflicto entre el espíritu divino hiperbóreo y el mundo, ya que sus naturalezas son antagónicas. De resultas de aquél primigenio combate, hubieron espíritus hiperbóreos que quedaron atrapados en el mundo de Jehová. ¿Por qué los guerreros hiperbóreos decidieron “caer” en el mundo de muerte de Jehová?. Los guerreros hiperbóreos han venido a esta realidad ilusoria (la Creación de Jehová) a luchar por la Vida y liberar al mundo de la Muerte. Se hace por ello siempre preciso renovar fuerzas y ayudar a los camaradas que aún se hallan sometidos a la ilusión de Maya y su entramado laberíntico.

 

Situémonos ahora en tiempos del cataclismo que supuso el final de la civilización atlante: tras una serie de guerras la Atlántida fue fatalmente destruida por una catástrofe planetaria en la que se utilizó armamento de terrible poder destructivo.

 

Aquella humanidad era una civilización planetaria en la que se dio una escisión entre dos bandos enfrentados cuyos principios se fundamentan en el espíritu hiperbóreo los unos y en el mundo de la materia los otros; no fue un enfrentamiento entre simples mortales sino una guerra entre mundos antagónicos e irreconciliables en la que entraron en juego elementos esenciales, realidades paralelas, dioses, deidades y toda suerte de seres espirituales, astrales y de otros mundos. La guerra se inició en el cielo  y finalmente, acabó descendiendo y alcanzando la superficie de la tierra misma involucrando a la humanidad en una guerra de los mundos en la que fueron empleadas armas poderosísimas que, como decimos, produjeron una destrucción casi total de la vida sobre el planeta.

 

Como consecuencia del uso de armas nucleares, biológicas y otras, quedó un paisaje dantesco de ruinas humeantes sumido en el caos, la enfermedad y las degeneraciones genéticas. Multitud de especies animales y vegetales desaparecieron y todo el planeta estaba envenenado por la radioactividad y otros agentes perniciosos. A lo largo del mundo los pocos supervivientes humanos del cataclismo planetario se refugiaron en cuevas.

 

Por su parte los divinos construyeron por diversas partes de la tierra toda una red de miles y miles de kilómetros de túneles subterráneos comunicados entre sí y que conducen a un reino subterráneo conocido con el nombre de Agartha. También edificaron ciudades y fortificaciones en las cumbres y altiplanicies más elevadas de la tierra donde los efectos de la radioactividad y otras secuelas de la guerra eran menores. Eran estos centros iniciáticos donde los divinos hiperbóreos mantuvieron el contacto ayudando al hombre en el proceso de divinización. Otros divinos partieron en sus vimanas hacia otros planetas y hacia Venus, planeta cuya rotación tiene sentido retrógrado, es decir, inverso al resto de los planetas. En la ciudadela megalítica de Tiahuanaco, en el altiplano boliviano, su Puerta del Sol tiene tallado en piedra un calendario venusino.

 

Pasaba el tiempo tras el cataclismo atlante y poco a poco, la vida en la tierra fue adaptándose a la nueva realidad, poblándose esta de inmensos bosques, selvas, sabanas, desiertos, oasis… donde la sombra de los animales y las criaturas salvajes de la tierra acecha arrastrada por la necesidad mortal de devorarse unas a otras en la lucha por el alimento y la supervivencia.

 

Como decimos, en ese tiempo los hombres vivían en cuevas y las mutaciones genéticas y degenerativas provocaban terribles enfermedades y malformaciones. Sobre la tierra el mundo divino había sido desterrado y el humano común así como toda la “Creación”, actuaba según el programa informático-biológico y anímico del logos-razón de Jehová. En este estado de cosas el humano superviviente del cataclismo planetario involucionaba hacia estados cada vez más degradados.

 

Pero, como hemos visto, no toda la tierra estaba sometida al reinado de Jehová y a su “programa informático”, sino que en unos lugares los dioses habían edificado ciudadelas y centros chamánicos de alta magia sobrenatural donde algunos iniciados continuaban en el trabajo por transmutar su naturaleza mortal en divina.

 

 

 

2- Los vimanas y el contacto con los dioses

 

Como memoria de la presencia histórica de los dioses en el mundo, nos han quedado algunos relatos fantásticos recogidos por sagas y tradiciones antiguas. Veamos brevemente algunos de estos textos referentes a los vimanas de la antigua India aria y a otras tradiciones a lo largo del mundo.

 

Los vimanas eran una variante mecánica de un artefacto que “imita el vuelo de las aves”. La palabra vimana aparece como sinónimo de máquina voladora en el Yajurveda, en el Mahabharata, en el Bhagavata Purana y en la literatura clásica de otros relatos de la antigua India. La palabra yantra, significa “aparato mecánico” y también es frecuente en la literatura sánscrita. Recordamos que el sánscrito es la lengua raíz de los idiomas indo-arios.

 

Por lo menos 20 pasajes de los Vedas (libros sagrados indo-arios escritos en sánscrito antiguo y que constituyen la más antigua literatura religiosa de la India) hacen referencia a artefactos voladores, sobre todo en su parte de himnos (Rigveda).

 

En uno de estos, precisamente, encontramos un pasaje que describe un ingenio volador descrito como de tres pisos, triangular y provisto de tres ruedas, con capacidad para tres pasajeros. Este artilugio está construido con tres metales: oro, plata y hierro, y dispone de tres alas. Su velocidad es tan rápida como el pensamiento y puede moverse por tierra, mar y aire. Con ayuda de esta máquina, los asvins salvaron al rey Bhujyu, que había naufragado. El Matyasastra de Bharata narra que no sólo los dioses sino que también otros seres sobrehumanos emplean tales artefactos.

 

Algunos párrafos del Rigveda son reveladores:

“Ellos enganchan a su carro dos brillantes corceles, portadores de hombres…”

“Añi, el adorado, conduce aquí a los dioses en un carro que vuela con movimientos ágiles”.

 

En el Mahabharata se contempla un crucero que conduce a Arjuna hasta los cielos de Indra:

“Cuando se hubieron ido los centinelas de los mundos, deseó Arjuna, el azote de sus enemigos, que descendiera hasta él el celeste carro de Indra. De pronto llegó con Matalis el carro envuelto en resplandor, ahuyentando las tinieblas del aire y alumbrando las nubes en derredor. Los horizontes llenó con su estruendo, semejante al del trueno, como un espejismo mágico en el firmamento, maravilloso de ver, en verdad. Él  subió al carro en seguida, resplandeciente como el dueño del día. En seguida partió con su hechura mágica, con el carro semejante al sol, celestial; así subió con júbilo el blanco hijo del linaje de Kuru. Y cuando se acercó a la región invisible para los humanos que caminan sobre la tierra, vio carros celestes a miles, bellísimos. Allá no alumbra el sol, ni tampoco la luna, ni brilla fuego alguno, sino que alumbra con su propio resplandor, con su energía magnífica, lo que abajo en la tierra se aparece en figura de estrellas luminarias que la distancia hace semejar lámparas y son cuerpos enormes”.

 

El mecanismo de los vimanas está descrito detalladamente en diversas obras como en el Vaimanika Sastra de Bharadvaja, en el Samaranganastradhara y el Yuktikalparatu de Bhoja.

 

El Vaimanika Sastra es una colección de apuntes cuyo núcleo procede del sabio Bharadvaja y se remontan al siglo IV d.C, procedentes de tradiciones antiguas. Describe el tamaño y las principales piezas de los diversos artefactos voladores, cómo se gobernaban, qué particularidades había que tener en cuenta en los vuelos prolongados, cómo proteger el aparato ante fuertes tormentas y rayos, cómo efectuar un aterrizaje forzoso y cómo cambiar la fuerza propulsora por energía solar cuando escasea el combustible.

 

Habían vimanas redondos o circulares, de forma cónica, triangulares, con forma de cohete y también los había con forma de ave. Habían que tenían tres pisos. Algunos eran brillantes.

 

Hallamos igualmente relatos de contactos con naves extraterrestres en otras civilizaciones americanas, en Sumeria, en el antiguo Egipto, la antigua China, en Palestina y en innumerables regiones del mundo.

 

Los relatos sumerios nos sitúan ante el escenario de guerras prehistóricas que acabaron destruyendo a la humanidad en los días antiguos. Sus textos, difíciles de interpretar, tratan de que hace 450.000 años los Nefilin (pueblo de los cohetes ígneos) aterrizaron en la tierra. Esta civilización habría dado lugar a diferentes razas mixtas sobre la base de una modificación genética para el trabajo.

 

Dentro de la tradición sumeria, Gilgamesh, gobernante de Uruk, es un héroe que albergaba la esperanza de vencer a la muerte. Ya la tradición de su pueblo habla de un antepasado suyo, Utnapishtin –el héroe del diluvio–, que había escapado de la muerte alcanzando la Morada Celestial junto a su esposa. Gilgamesh nos sitúa ante la tradición heroica del hombre caído que lucha por conquistar la inmortalidad. Todo su relato trata de este eterno ideal en que el hombre sueña con lo “imposible” y con alcanzar el mundo de los dioses.

 

Situándonos ahora en la ciudad solar de Tiahuanaco, en el altiplano andino de la actual Bolivia, afirma la leyenda que antiguamente llegó a la ciudadela una mujer llamada Oriana (Ariana). Su misión era dar origen a una raza humana. Característica es que Oriana sólo tenía cuatro dedos y que en diversas pinturas de Tiahuanaco se distinguen seres de cuatro dedos. Tras dejar una numerosa descendencia de setenta hijos, Oriana volvió al espacio, de donde había llegado en una nave dorada.

 

Vemos en todos estos relatos y mitos de la antigüedad cómo los dioses dejaron en la tierra su semilla en una estirpe semidivina y que volvieron al cielo, pero que nunca abandonaron a sus hijos sino que siempre han mantenido vivo el contacto con los suyos.

 

 

 

3- El Origen de la Gnosis

 

La “memoria de la sangre” de los hijos de los dioses ha sido la que ha preservado el recuerdo y hasta el vínculo con los divinos a lo largo del tiempo mortal del mundo. Este recuerdo y este vínculo ha dado lugar en la historia humana a las diversas tradiciones sustentadas en el conocimiento de los divinos hiperbóreos. Es de esta vena hiperbórea de donde con el tiempo surge la gnosis.

Las fuentes temporales de la gnosis histórica los encontramos principalmente en:

-la India (Upanisads, tantrismo),

-Egipto, con la generación múltiple de los dioses,

-Sumeria – Babilonia, con su mito del descenso y ascenso de los espíritus a través de la escalera celeste,

-Irán, con su “salvador salvado” y sus cultos mistéricos de Mithra.

-la mitología nórdica y el misterio de las runas y la crucifixión de Wotan.

 

Así mismo, podemos hallar retazos de esta gnosis en el conocimiento antiguo de mayas, toltecas y otros imperios americanos así como en lugares remotos del mundo que aún guardan memoria de los días antiguos. 

 

Como decimos, existe una Gnosis Esencial que proviene del mundo de los dioses, que es anterior a la actual historia de la humanidad y que es la Fuente de la cual surge toda gnosis verdadera. El Origen de esta Gnosis Esencial proviene del mundo divino de los dioses hiperbóreos.

 

Ya durante el Imperio de Roma, el gnosticismo histórico se conformó y entrelazó con el neoplatonismo y el estoicismo. Hubo así mismo un judeo-cristianismo heterodoxo (grupo de las Seudoclementinas) etc. La gnosis histórica surgió simultáneamente en diversos lugares de Oriente (Asia menor, Palestina, Alejandría) ya en el periodo apostólico judeo-cristiano. Estos primeros gnósticos eran descendientes de diversas filosofías y religiones antiguas, y los controvertistas cristianos los designaron con el nombre genérico de “ofitas” (de la serpiente). Entre estos podemos hallar varias sectas: naasenos, peratas, setianos, cainitas, arcónticos, severianos, barbelognósticos, justinianos, nicolaitas, docetas, etc.

 

El principal centro gnóstico fue Alejandría, desde donde las doctrinas se difundieron a Roma. Hubieron diversos maestros: Basílides, Carpócrates, Valentín, Marción, Tolomeo… El gnosticismo fue organizándose como Iglesia pero finalmente fue destruido por el judeo-cristianismo triunfante, habiendo de refugiarse más allá de las fronteras del Imperio Romano (Alto Egipto, Irán…).

 

La gnosis explica cómo

“no es el bautismo lo que libera, sino el conocimiento de estas cosas:

quiénes éramos;

qué hemos llegado a ser;

dónde estábamos;

a dónde hemos sido arrojados;

a dónde nos apresuramos a ir;

de dónde seremos rescatados;

qué es la generación;

qué es la regeneración”

(Excerpta ex Theodoto, 78, 2)

 

El mundo, entiende la gnosis, no es la patria del hombre: este ha sido arrojado o ha caído en él. La verdadera entidad del hombre es de otro mundo, debe buscar el regreso al estado primero. El tema es arcaico y aparece ya en el chamanismo y el orfismo primitivo: “dirás a los guardianes: soy un hijo de la tierra y del cielo estrellado”. (Tabla de Peteila).

 

El gnosticismo entiende que el Dios Verdadero es absolutamente trascendente; es el Innominado.

 

Por su parte, los gnósticos dicen que el Demiurgo-Jehová es una deidad inferior. Este Demiurgo es denominado a veces Ialdabaot y se identifica como decimos con el “Dios” del Antiguo Testamento de la “biblia judía”. Él crea el cuerpo del hombre a imagen de un modelo superior encerrando en él una chispa de la luz eterna, un espíritu. Aquí nos situamos ante el principio liberador que ha de afrontar el iniciado: la perfecta Gnosis consiste en identificar y liberar en la práctica esta partícula de luz.

 

La redención consiste en la revelación divina por Lucifer de la naturaleza trascendente del espíritu. La mayoría de los gnósticos cristianos reconocen a Cristo Lucifer, aunque no admiten ni su encarnación ni su pasión. Entre los fenómenos posteriores relacionados con la Gnosis encontramos al maniquieísmo, el mandeísmo, el sabeísmo, la alquimia y el catarismo.

 

 

 

4- Los hijos de los dioses

 

En los mismos límites del tiempo, cuando empezó la historia actual del mundo, podemos llegar a sentir los ecos y recuerdos de una época extraña en la que el mundo fue sacudido por terribles guerras apocalípticas. Toda la historia del mundo desde entonces se escribe sobre el trasfondo de una misma guerra esencial. En esta confrontación hallamos a dos bandos esencialmente antagónicos, si bien el contexto en el tiempo y la coyuntura de cada enfrentamiento histórico es diferente o variada según cada caso.

 

El judaísmo es, al igual que su engendro, la masonería moderna, un agente creado por el Demiurgo Jehová para garantizarse su sustento, sostener “Su Creación” y consumar su “Plan mesiánico”. Jehová ha tenido a lo largo del tiempo numerosos servidores, cual fueron aquellos sacerdotes sacrificadores de la antigua Cartago; los druidas; el judeo-cristianismo; los templarios; la masonería; el iluminismo; el liberalismo; el marxismo; el democratismo-capitalista…  A lo largo de la historia de la humanidad han habido diversos cultos y agentes que han servido estratégicamente a los planes y los objetivos de Jehová. Este actúa midiendo bien su tiempo ya que el tiempo del mundo le favorece.

 

Al conocer la Gnosis, hemos ido siendo direccionados hacia los antiguos dioses de la antigüedad, bien sean indo-arios, germánicos, escandinavos, íberos, egipcios… la verdadera Gnosis se halla más allá de las circunstancias históricas coyunturales. Los hijos de los dioses son humanos que se hallan vinculados a ellos por línea genética directa.

 

Hemos podido ver cómo la Gnosis Esencial mantiene esta línea directa desde el Origen. En un principio los centros iniciáticos hiperbóreos consiguieron salvaguardar la genética divina en los descendientes de los dioses, mas con el tiempo las fuerzas del caos y el mundo de Jehová arruinaron su legado a través de la contrainiciación judía y sus distintas derivaciones. Quedaron así los espíritus hiperbóreos dispersos por el mundo cual estrellas errantes en busca de su verdadera Patria.

 

Cuando los divinos extraterrestres entraron en este universo trajeron consigo la luz divina sobrenatural del Graal, iluminando las tinieblas de Jehová. El nazismo, como movimiento mágico, rescata la luz del Graal y aparece en la historia del siglo XX como un renacimiento del romanticismo y del espíritu cortés que se perdiera en el medioevo a causa del exterminio judeo-cristiano. Tras el espíritu de los antiguos trovadores, igual que tras las odas y poetas inspirados de la antigüedad clásica, se halla la herencia de la sangre divina.

 

Destacamos en la Gnosis nazi su aspecto de gnosis guerrera, lo cual significa que no es  la suya una actitud de mera huida o evasión del mundo cárcel-caverna de Jehová, sino de rebelión y combate abierto por la Vida. El coronel SS Otto Rahn en su obra “La Corte de Lucifer” cita las palabras de un camarada que dicen así respecto al poder de la Voluntad y del destino: “La creencia en la validez y el carácter vinculante de el destino significa que los hombres, pese a todos los desengaños y aparentes absurdos cotidianos, dicen un entusiasta sí a la vida, y alaban plenos de fe la luz creadora de la vida del sol, pese a la noche, niebla, hielo y nieve. Tener fe en el destino significa una vez más: vivir el heroico “Aún Así”. Esta actitud la reconocemos en las sagas y baladas, hasta tanto nosotros podamos mirar, a través de la confusa mezcolanza de posteriores falsificaciones y superposiciones, en la esencia de los poemas… “.

 

La guerra de los mundos se inicia debido al choque esencial que se produce entre los mundos o naturalezas: por un lado el espíritu hiperbóreo y por otro lado el alma del mundo o “creación” de Jehová.

 

En el hijo de los dioses, esta crisis estalla primero en su propio interior. Sucede que al despertar la naturaleza hiperbórea del hijo o descendiente de los dioses, se inicia un periodo de terribles batallas y crisis interiores en las que la naturaleza espiritual hiperbórea lucha por erguirse, sobreponerse y dominar el ser “humano” en sus diversas funciones y aspectos tanto físicos como mentales.

 

Frente a la naturaleza espiritual hiperbórea, el ser animal (de ánima) criatura de Jehová, se resiste a ser dominado. Pero si el elemento luciférico en la sangre del iniciado es lo suficientemente intenso ya no hay vuelta atrás. Cuando la naturaleza hiperbórea consigue dominar al ser “humano”, lo transmuta, modificando la  estructura de sus células, su sistema nervioso y su mente. Se revierte entonces el proceso de la muerte al que se halla sometida toda la naturaleza poseída por el alma y el aliento de Jehová: el espíritu hiperbóreo es Fuerza y Esencia Vital.

 

El ser que nace de tal proceso adquiere centralidad, vigor, autodominio, fuerza interior… finalmente la muerte ya no puede alcanzarle. Nos referimos a que el caos causante de la descomposición y de la muerte física no puede ya acceder hasta él. Libre de los elementos del caos el iniciado puede establecer contacto directo con el Más Allá de los dioses y puede disponer de resortes físicos y mentales “sobrenaturales”, pudiendo también abandonar el cuerpo físico a voluntad. En el proceso final el iniciado puede incluso decidir el momento de abandono definitivo del cascarón físico (muerte del cuerpo físico). Es posible incluso que este cascarón físico no muera, sino que “desaparezca” siendo reabsorbido por la Fuerza del mismo espíritu liberado, abandonando el mundo en un carro de fuego.

 

Tal y como hemos explicado, hoy día sabemos que la “biblia judía” es un texto encriptado y tergiversado elaborado mediante la adulteración y apropiación de la historia, la tradición y las religiones de diversas naciones y civilizaciones.

 

Cuando en la “biblia judía” se refiere al “árbol del bien y del mal” del que el hombre tiene prohibido tomar fruto (según mandato de Jehová), nos está situando ante la esencia de la guerra de los mundos. El judío rechaza la gnosis divina poniéndose al servicio del Demiurgo del mundo. El texto bíblico es el documento por el cual el judío entrega su alma y sella el pacto con el Demiurgo Jehová. Mediante este pacto el judío se convierte en su “pueblo elegido” mediante el cual el Demiurgo pretende conseguir el dominio total del mundo.

 

Si bien la “biblia judía” no se empezó a escribir y codificar hasta el siglo -IV, los sucesos a los que se refiere pretenden ser cientos y miles de años antes en el tiempo. Fue en torno al siglo -IV cuando Jehová establece el pacto de sangre con su “nación santa” (Sa-n-ta = Sa-ta-n / Sa-t-ur-day).

 

Pero el conflicto entre la creación de Jehová y el espíritu de Lucifer es muy anterior en el tiempo y nos sitúa ante el origen mismo del tiempo y de la historia.

 

En el trasfondo de la historia humana hay y ha habido siempre una “Corte de Lucifer” que guarda la memoria de los días antiguos y que mantiene encendida la lámpara de un fuego que arde en los hielos convocando a los suyos a la asamblea en la Montaña Polar de la Revelación. Esta Corte de Lucifer está compuesta por humanos encarnados pero también por seres sobrehumanos que no son de este mundo mortal pero que, como decimos, mantienen el contacto con sus hijos a través de su naturaleza espiritual. Así como el ser animal se reproduce y se multiplica por el sexo, el espíritu hiperbóreo es indivisible y no se multiplica; siempre ha habido un mismo número de espíritus hiperbóreos encarnados o no. Lo que hay más allá de este mundo no puede decirse con palabras humanas.

 

Lo importante de todo esto es comprender cómo esta Corte de Lucifer ha actuado de continuo sobre la historia humana dando lugar a diversas sectas, movimientos e incluso naciones e imperios. Nunca han estado cerradas las puertas que desde el mundo mortal van a parar al mundo de los dioses; sólo ha sucedido que los hombres, debido a su vulgaridad, han perdido los sentidos que les permiten acceder a ellas.

 

Podemos pensar que en algún lugar de la tierra existe aún una cofradía de magos o iniciados que guarda el secreto de los dioses y que es custodia del Graal. Pero aunque esto sea así, los verdaderos y legítimos custodios de este tesoro son seres extraterrestres que tienen poderes sobrenaturales y que no pertenecen a este mundo, pues se hallan salvos de él. Un humano vulgar sería incapaz de resistirse ante el poder de estos seres que se comunican telepáticamente y que tienen, como decimos una enorme Fuerza y poder mental.

 

Como indicamos, el camino hacia los dioses es la integridad, la disciplina del iniciado y el despertar de su naturaleza transcendente. No existen atajos ni caminos invertidos hacia el Reino de los Inmortales; nadie puede abrir las puertas sin ser digno de ello. El Graal enseña al iniciado a ser dueño y señor de sí mismo. Sólo así los dioses llegarán a escucharle y a saber de él.

 

 

 

5- Los nazis y la gnosis

 

La tragedia del catarismo es el punto de apoyo desde el que de Alfred Rosenberg lanza su ataque tanto contra la Iglesia Católica como contra el judaísmo. En su magistral obra “El mito del siglo XX” este gran ideólogo del nazismo cita en muchas ocasiones a ambas organizaciones hermanas (judaísmo y judeo-cristianismo) como corruptoras del verdadero cristianismo y del mensaje del Dios del espíritu. La referencia constante que hace Rosenberg a los cátaros nos plantea ante el hecho de que el nazismo vio en ellos la clave, o al menos claves fundamentales del verdadero cristianismo. El nazismo, tras la guerra, sufrió suerte similar a la que setecientos años antes sufriera el catarismo. Entonces, tras haber dado luz a un cristianismo gnóstico, los cátaros fueron arrojados por el mundo a la muerte en la hoguera y otros crímenes. Los nazis, al igual que anteriormente cátaros y otros gnósticos sufrieron la suerte del crimen ritual y la maldición de los poderes del mundo.

 

Tanto Rosenberg como el movimiento nazi en su conjunto se identifican con lo que denominan “cristianismo nórdico”. Jean Michelle Angebert en su obra “Hitler y la tradición cátara” estudia cómo una parte substancial del conocimiento gnóstico reunido por la SS en diversos estudios, descubrimientos e investigaciones, fue reunido para la profundización de su doctrina secreta.

 

Los espíritus despiertos que ya en su día desde el maniqueísmo y el gnosticismo denunciaron el “Antiguo Testamento” y gran parte de los “Evangelios judeo-cristianos” como textos adulterados por el judío al servicio de Satán-Jehová, se hermanan con la cosmovisión del Tercer Reich. La piedra angular que une la espiritualidad nórdica y el cristianismo gnóstico es su filiación a un mismo bando espiritual.

 

El maniqueísmo medieval nos habla de que el mundo está dominado por una antirraza de hombres corruptos y materialistas gobernados por un “Dios” mentiroso y criminal. Frente a este mundo falso se yergue la raza de hombres puros vinculados a la chispa del espíritu del Dios Verdadero. Hallamos en esta declaración del maniqueísmo medieval respecto a la raza y la antiraza el eco de la gnosis guerrera vindicada por el estandarte de la doctrina nazi.

EL HUNDIMIENTO

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1- Ya no queda más tiempo

2- Muerte y resurrección de Adolf Hitler

3- Ocho de mayo de 1945: El Hundimiento

 

 

 

1- Ya no queda más tiempo

 

Las postrimerías del Reich sucedían en el escenario dantesco de una batalla apocalíptica. Sus defensores no luchaban ya por el Reich temporal sino por algo que se halla más allá de todo:

Estando decidida ya la derrota material,

enfrentándose a una muerte segura,

los guerreros entraban combatiendo en la Eternidad.

 

El Bunker de la Cancillería en torno al cual se desarrollaba el corazón de la batalla, se hallaba comunicado con toda una red de túneles subterráneos construida por la organización TODT dirigida por Albert Speer. Esta red secreta comunicaba todo Berlín estratégicamente así como lugares más distantes fuera del casco urbano como el aeródromo de Tempelhof. Toda una red de calles y pasillos subterráneos que partía de la Cancillería del Reich y comunicaba un sistema de bunkers. Los pasadizos estaban construidos con espesos muros de hormigón. Años después de la guerra, el día 1 de diciembre de 1983 hubo una explosion en un sector de Berlín producida por explosivos acumulados allá al finalizar la guerra. Las calles subterráneas permitían transitar a autos pequeños y en general toda la red estaba construida para facilitar el desplazamiento de Hitler y otros dirigentes NS por Berlín.

 

Es decir, en los últimos días del Reich Alemán los más altos dirigentes nazis localizados en el Bunker se desplazaban por subterráneos secretos por todo Berlín y podían comunicarse con las diferentes zonas aún no invadidas.

 

La propaganda del actual Régimen dice que Hitler murió en el Bunker y que su cadáver necesitó ser cremado con gasolina tomada del depósito de tanques a última hora. Pero esto es totalmente falso e imposible. Los nazis no eran gente caracterizada precisamente por la imprevisión y habían previsto perfectamente el final de la guerra.

 

Cuando los comunistas del este ocupaban el área del bunker, la red subterránea se hallaba bajo control de la organización TODT y su existencia era totalmente desconocida tanto para los comunistas soviéticos como para sus “aliados” capitalistas. Por tal de garantizar la seguridad de la red, sólo unos pocos dirigentes del Reich la conocían.

 

Hitler utilizó los pasadizos y calles subterráneas durante todos los últimos meses de la guerra, pudiendo abandonar el Bunker en cualquier momento y sin ningún problema, apareciendo en diferentes lugares del frente.

 

Podemos pensar que el final del Führer en Berlín es desconocido pero lo que sí sabemos es que no murió como se nos ha contado hasta ahora por el Sistema.

 

No necesitó suicidarse acobardado y apresurado por la llegada de los comunistas. Tampoco es cierto que su cadáver fuera cremado a última hora y a toda prisa en el exterior del Bunker.

Llegado el momento, a las 10,30 de la noche del día 29 de abril, Hitler se despidió del personal auxiliar del Bunker, quedando este libre de su voto de fidelidad.

 

Según Erna Flegel, la enfermera encargada de cuidar del Führer en el Bunker, “Hitler no necesitaba cuidado alguno”, si bien arrastraba secuelas del intento de asesinato diez meses antes en Prusia Oriental: “le costaba caminar y su lado derecho seguía debilitado”. Es decir, la salud física y mental de Hitler era perfectamente sana y a pesar de todo lo que sucedía en esos días, no necesitaba cuidado alguno. Gracias a esta circunstancia Erna Flegel podía dedicarse a atender a otros que sí precisaban ayuda médica.

 

 

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2- Muerte y Resurrección de Adolf Hitler

 

Un conocido me envió recientemente unas breves líneas de un escrito enigmático titulado “El Iniciado del Sol Negro” donde se detallan los momentos finales del Führer y que ahora pongo a vuestra disposición. Como tal no tiene validez histórica comprobada pero sí puede situarnos en la perspectiva que tenía el Tercer Reich del Más Allá y en sus posibles derivaciones y pervivencia final. Dice así:

 

“He aquí el relato secreto de los acontecimientos acaecidos en las horas finales del Tercer Reich y en la partida del Führer Adolf Hitler.

Partió el Führer de este mundo en busca de los suyos y para guiar a los héroes del nazismo hasta la Patria Polar y para que ninguno de sus hijos se extraviara en los infiernos y los bardos de entremundos.

 

7- DESPEDIDA Y SALIDA DEL BUNKER

  1. Cuando Hitler se despidió del personal auxiliar del Bunker de la Cancillería, estos creyeron que iba a suicidarse pues ninguno de ellos conocía los pasadizos subterráneos secretos que conectaban el Bunker con una red subterránea que atravesaba y comunicaba todo Berlín.
  2. Y al cabo de unas horas, retirado el personal en sus habitaciones, algunos creyeron oir un disparo en medio de todo el ruido del bombardeo exterior del Bunker, pero otros no lo oyeron.
  3. Para entonces Hitler ya había abandonado el Bunker acompañado por tres SS. Cojeaba un poco y mantenía el control total de sí-mismo y de la Fuerza. Su mirada no transmitía emoción alguna.
  4. Dentro de sí-mismo el Führer percibió el eco interior de la guerra exterior. Podía sentir cómo fuera del Bunker, en torno a él, miles y miles de guerreros entraban en la Eternidad.
  5. Atravesó a pie un pasillo de hormigón de más de cien metros de longitud que era más alto que ancho y por el que apenas podían cruzarse dos personas. Sintió aquel pasillo estrecho como parte de su tránsito hacia la Eternidad.
  6. Llegó a un túnel más ancho donde les aguardaba un auto. El Führer y los tres acompañantes subieron y el auto arrancó.
  7. Hitler iba en el asiento posterior y miraba hacia adelante con firmeza, viendo cómo el auto iluminaba con sus focos la profundidad del túnel.
  8. Por su mente fluyeron las imágenes de su vida… Pensó en su querida madre, sus amigos de juventud, su padre, su vida en Viena, la Guerra de 1914-1918… se acordó de los héroes que morían por el Reich… pero no se lamentó pues podía percibir la Eternidad.
  9. Al cabo de más de media hora, el vehículo se detuvo en el túnel y el Führer salió del vehículo. Atravesó un pasillo que iba a parar a una puerta guardada por dos SS, quienes la abrieron tras saludarle marcialmente.

8- EL RITUAL

  1. El Führer accedió a una cripta de forma circular de más de diez metros de diámetro. Las paredes eran de piedra oscura y en el lugar no había iluminación artificial alguna sino tan sólo la luz de unas velas en torno a la pared.
  2. En la cripta habían en pie, con aire solemne y formando un círculo, doce iniciados dirigentes de la Orden Negra a los que saludó uno a uno.
  3. Tras ocupar el lugar preferente de dirección norte, el Führer pronunció unas breves palabras para agradecer la fidelidad de los presentes a La Causa y su compromiso esencial.
  4. El ritual comenzó y todos en la cripta dirigieron su Fuerza y su Voluntad al centro de la cripta donde al cabo de un tiempo empezó a proyectarse un Agujero Negro de vacío.
  5. Un ambiente, un aire extraño e inquietante fue haciéndose presente. El tiempo pareció haberse detenido.
  6. Se sintió entonces una separacion entre el espacio exterior que sintiérase como girando velozmente en torno al espacio interior de la cripta que permanecía estático.
  7. La sensación de vacío en el interior se hizo total y un sentimiento de terror y de muerte se apoderó de todos los presentes, pero ninguno cedió, permaneciendo todos firmes en la integridad de sí-mismos.
  8. Perdida toda sensación o referencia del tiempo, en ese espacio detenido en el tiempo, el Führer se despidió de los doce iniciados de la Orden Negra adentrándose en la Eternidad.
  9. Entonces el espacio mágico abierto empezó a ceder y el exterior de la cripta cesó de girar, volviendo la realidad del espacio-tiempo. El cuerpo físico del Führer había quedado sin ánima. Fue recogido y trasladado al Refugio Inexpugnable en un vimana.
  10. Ya en la eternidad, el espíritu del Führer descendió a los infiernos y rescató a los héroes del Reich para arrebatárselos al tiempo y al aliento del Demiurgo y resucitarlos en Hiperbórea.
  11. Concluida la guerra exterior, el Führer finalizó su misión en el ultramundo y en espíritu volvió a la Antártida para resucitar su cuerpo y proceder a la Gran Transmutación Polar.
  12. Nada quedó del Führer en la tierra, salvo el odio del mundo hacia él. La raza de los hombres quedó huérfana de su luz para extraviarse definitivamente en las sombras de la realidad ilusoria y el mundo de muerte de Satanás.
  13. Tan sólo aquellos peregrinos que recuerdan y hasta pueden sentir la misteriosa luz del Sol Negro, son a veces raptados por el canto de las musas hiperbóreas. Entonces en su interior se enciende el Fuego de la Divinidad y en sus ojos puede verse brillar la luz y la Fuerza del dios antiguo”.

 

 

 

3- Ocho de Mayo: El Hundimiento

 

Ya nada quedaba por hacer sobre el mundo. Todo había sido realizado y finalmente el 8 de mayo de 1945, fue el día elegido por el Tercer Reich para consumar el Tránsito hacia la Eternidad. Todo fue perfectamente establecido organizado y realizado con total precisión. La partida del Reich fue un “Hundimiento” equivalente al de la Atlántida… Marchó el Reich y los mejores de los héroes quisieron marchar con él. Podemos comprender cómo más allá del amargo mar y de las aguas mercuriales, el Tercer Reich aguarda a sus últimos vástagos. Veamos cómo continua el texto de “El Iniciado del Sol Negro”:

 

9- OCHO DE MAYO DE 1945: TRÁNSITO A LA ETERNIDAD

  1. Día 8 de mayo de 1945: el Tercer Reich abandona el mundo adentrándose en la Eternidad. El ocho, tránsito y mutación en el Infinito.
  2. El espíritu hiperbóreo que dio forma al Tercer Reich histórico dejaba de incidir sobre el mundo tornando más allá de los hielos y de la muerte.
  3. En los últimos días de la contienda los guerreros desafiaron a la muerte por la Vida del Reich y por el Führer hacia la Eternidad. El Espíritu les reveló la esencia de Su Lucha y quisieron partir con Él.
  4. No hubo capitulación sino combate a muerte hasta el Final. Nadie quería sobrevivir al Reich y los guerreros, junto a Los Suyos y a sus camaradas emprendían el viaje al Más Allá.
  5. Los mejores de la raza abandonaron el mundo y marcharon junto al Führer desprendiéndose de la muerte. Porque sin el Führer y sin la Fuerza del Sol Negro el mundo es tan sólo un lugar de muerte y descomposición.
  6. En el Más Allá el Führer condujo a los suyos a Hiperbórea, la Patria Polar donde aguarda el Último Batallón que volverá para vencer al mundo de muerte del Maligno.
  7. Más allá del amargo mar y de las aguas mercuriales, el Tercer Reich aguarda a sus últimos vástagos para completar el Retorno y la Batalla Final.