FELIZ SOLSTICIO CAMARADAS

 

Vida-Muerte, así palpitan los bosques

dando muerte y vida al mismo tiempo…

Vida –Muerte, así palpitan los soles

dando vida y muerte en forma de luz…

Vida –Muerte, así trasciende el nacido

dos veces, como Thor dando vida y muerte

a sus leales Guerreros…

Vida- Muerte, así renace Virakocha

para guiar el camino de los Hijos del Sol

hacia el secreto perdido del aprender a morir

para Poder VIVIR…

Feliz Solsticio Camaradas, otro año mas de lucha y los Dioses siguen con nosotros, no olvidemos dar sentido mágico a nuestras vidas, solo así llenaremos la fuente de la  ETERNIDAD para el reencuentro con nosotros mismos…

EMALE88

 

LIBERTAD PEDRO VARELA!!!

NI SUS LEYES, NI SU INJUSTICIA PODRÁ CON LA VERDAD!!!

libertadpedrovarela.over-blog.com

 

 

Pedro Varela entra en la cárcel: la Coordinadora por Libertad de Expresión reclama justicia.

En pleno siglo XXI, en un estado supuestamente democrático, se secuestran y se queman libros y se encarcela a libreros. No es el guión de una película de ficción, y tampoco una distopía; hablamos de España y del presente.

Pedro Varela, propietario de la Librería Europa, ha entrado en prisión. Una vez más, el sistema “democrático” ataca judicialmente a una persona por el mero hecho de ganarse el pan vendiendo libros.

A Varela se le imputa un delito de “difusión de ideas genocidas”. Al parecer, el derecho a la libertad de expresión no existe en España si se venden libros que recogen hechos de determinado periodo histórico. ¿Por qué? ¿Por qué se convierten trabajos de investigación en textos prohibidos?

También se le acusa de atentar contra los derechos fundamentales recogidos en la Constitución. Sin embargo, vendiendo libros “heterodoxos”, Varela simplemente ha ejercido uno de esos derechos: el de la libertad de expresión. El Estado, en vez de defender el derecho a la libre opinión, encarcela al que lo emplea. Curiosa paradoja…. un sistema que dice garantizar “las libertades” promueve la censura y encarcela a un ciudadano honrado que se dedica a vender libros.

Lo cierto es que la censura trabaja plenamente en España, pero ni siquiera sabemos, como ciudadanos, en qué términos tenemos denegado pensar, difundir, vender. No hay un listado de libros prohibidos, ni unos autores concretos, y tampoco tribunales censores, por lo que la censura es todavía más peligrosa que en una dictadura. Es una censura que, además de conculcar nuestros más elementales derechos, directamente nos lleva a la cárcel sin saber qué pudimos hacer para no incurrir en esos delitos “fantasma”.

Desde la Coordinadora por la Libertad de Expresión hacemos un llamamiento a la resistencia, al apoyo mutuo y a la lucha. Hay que solidarizarse con aquellos encarcelados por disentir, por pensar, por difundir libros libres.

Por último, reclamamos la libre absolución de Pedro Varela, así como de Juan Antonio Llopart, dueño de Ediciones Nueva República y acusado de los mismos “delitos”, y Carlos García Soler, Óscar Panadero y Ramón Bau, perseguidos también por tener ideas “molestas” para el sistema.

Cómo colaborar:

Comprando libros en,

www.libreriaeuropa.es y www.edicionesnuevarepublica.com

Ingresando donaciones en las siguientes cuentas:

Pedro Varela / Librería Europa

2100-0856-98-0101754099 (La Caixa)
CONCEPTO: “Libertad Pedro Varela”

Juan Antonio Llopart / Ediciones Nueva República

0019-4466-74-4010000300 (Deutsche Bank)
CONCEPTO: “Apoyo solidario”

Carlos García Soler, Óscar Panadero, Ramón Bau

2100-0642-61-0100664988 (La Caixa)

Sec de Comunicación de la Coordinadora X la Libertad de eXpresión


 

 

HIPERBÓREA Y ATLÁNTIDA

En el “Critias” y en el “Timeo”, Platón nos cuenta que tres hermanas guardaban el jardín de las Hespérides, una negra, una blanca y otra roja. El jardín estaba en la Atlántida.Negro, blanco y rojo son colores alquímicos, la Alquimia viene de la Atlántida. En el “Timeo” se dice esta misteriosa frase: “Uno, dos, tres, pero ¿dónde está el cuarto?

También en Montségur se escapan cuatro caballeros con el tesoro, con el Gral; únicamente los nombres de tres se conocen. ¿Dónde está el cuarto? En el proceso alquímico hay un color amarillo que queda entre el blanco y el rojo y que viene a ser en verdad el mismo blanco o el rojo; es el estado de indecisión. De este modo, el tercero es el cuarto. Lo que habría entonces que buscar es el quinto, la Piedra Filosofal, la Quintaesencia, el Gral.

¿Qué color tiene el quinto? Tal vez azul, color que los Reyes atlánticos usaban en sus ceremonias sacras, en recuerdo (minne) de algo o alguien perdido, que ya se fue, que ya no poseen más, que ya no está allí. “¿Dónde se hallaba ese azul, era raza azul, esa raza azul, de seres azules?”En la Tule de Hiperbórea quizá en Venus.

Según Jurgen Spanuth, en su obra “Atlantis”, el continente desaparecido, la tierra de los arios, se encontraría por donde hoy se sitúa Heligoland, en el mar del norte, y no en las Antillas, ni en las Canarias. Se habría sumergido definitivamente 1.300 años antes de nuestra era.

Platón nos dice que desde la Atlántida se alcanzaba “al continente que se encuentra al otro lado del mar”. Es decir nuestra América del Sur, porque ésta fue también Atlante.

Hércules, nombre latinizado de Heracles, va a robar las manzanas de oro al Jardín de las Hespérides y lucha con el gigante Anteo. Este último puede ser apelativo genérico, tal vez para toda una raza o comunidad. Allí donde se encuentra el radical an, de Anteo, estuvo la Atlántida, según Charpentier, se halló, entonces en los Andes, en las Antillas, en Andalucía. Tras el hundimiento, nada perdura, salvo el recuerdo de un gigante, que puede haber sido un héroe, o un dios. Lo recuerdan los lugares, en las tierras de Europa resurgidas de las aguas. Gigante también tiene el radical de atlante.

Leyendas antiquísimas nos hablan de Hiperbórea, un continente habitado por gigantes, por una comunidad de Superhombres, situado en el  más lejano norte polar, con una ciudad “como de vidrio transparente”. La piel blanca de esos seres era casi azul, sus cabellos de oro pálido, “como de lana”. Las mujeres Hiperbóreas, de belleza divina, fueron sacerdotisas- magas, pudiendo comunicarse con los más lejanos mundos  celestes gracias al órgano espiritual, o energía, llamado Vril (Hvareno, ese Mana con el que se levitaron los moai de la isla de Pascua). Cultivaban el Amor Mágico.

Hiperbórea se habría conectado con todos los demás continentes, ocupando las regiones árticas, antes de la modificación del Eje Terrestre, la que produjo la segunda glaciación universal. Islandia, Groenlandia y Spitzberger serían vestigios de ese fabuloso continente. La Atlántida habría sido una especie de península, una prolongación que permitía la unión directa de Hiperbórea con la hoy llamada América. De ahí las menciones a Tula o Tule por los toltecas, olmecas y los mayas, que decían proceder de Tule.

Algunos han pensado que hiperbórea y la Atlántida eran un mismo continente, localizando la Atlántida de Platón en las regiones árticas actuales.

El alquimista islandés del siglo XVI, Ame Saknussem, lo habría creído así, según escribe Serge Hutin, considerando a Islandia un resto del continente desaparecido. Afirmaba que los cataclismos que hundieron aquel mundo mezclaron todas las tierras convulsionadas, de modo que el único sitio en donde se pondría encontrar hoy ruinas de aquel mundo sería en el centro de la tierra.

El enorme continente existió aun durante la glaciación prehistórica del cuaternario, al otro lado de los grandes glaciares Europeos, cuyos imponentes restos eran visibles al comienzo de los tiempos históricos. Estas serían “las paredes como de vidrio” que nos refieren los antiguos, la gigantesca muralla. Los viajeros del 4500 antes de nuestra era podrían contemplar estos restos del tiempo glacial, “más acá del dios Borea”. Según los caldeos, hiperbórea se podía alcanzar únicamente por un túnel secreto en el hielo que llegaba hasta el Eufrates.

Los glaciares se funden rápidamente después del Cuarto Milenario y un océano de lodo que impide todo contacto con Hiperbórea, sumergida en la catástrofe. Sobreviven los islotes de Islandia y Groenlandia, donde algunos Hiperbóreos se refugian, así como la “Isla de los Muertos”, Albión, la Blanca. Monjes Irlandeses vistan los dos primeros en la Edad Media y los encuentran desiertos. Sólo descubren restos del Cordón Dorado en las Sagas de los Edda. También los vikingos hallan las islas deshabitadas.

” EL  CORDÓN DORADO “

DON MIGUEL SERRANO