12 DE OCTUBRE 2014

1471928_713480528737724_4819390617640017189_n

Una gran cultura no necesita de comparaciones, invasiones o exterminios, peor aún, el tiempo y las cadenas jamás acabarán con un pueblo valeroso que encarna una lucha espiritual en medio del fango del sistema.
La cosmovisión de vida y respeto hacia la naturaleza, necesita más que cadenas, cuentos, mentiras y lamentos para ser exterminada, porque las energías no mueren, van de generación en generación cambiando y renaciendo en la sangre de los pueblos libres, en la sangre de sus hijos que honran a sus ancestros con la firme voluntad de un guerrero (Serpiente, Puma y Cóndor).
Reconstruiremos el Imperio del Sol, solo cuando dejemos de contaminar nuestro cuerpo y entandamos que no existirá cambio, mientras el dinero controle la vida de los pueblos…

“Si el gran Espíritu hubiera deseado que yo fuera un hombre blanco me habría hecho blanco… ¿Es un agravio amar a mi pueblo? ¿Soy malvado porque mi piel es roja? ¿Porque soy un sioux? Dios me hizo un indio.” “El Gran Espíritu nos dio esta tierra y aquí estamos en casa. No quiero que roben a mi pueblo… quiero que todos sepan que estoy en contra de cualquier venta de nuestra tierra”.
“El guerrero no es alguien que pelea, no tiene derecho a tomar la vida de otro. El guerrero, para nosotros, es aquel que se sacrifica por el bien de los demás.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad”.
(Sioux Hunkpapa.1837-1890) Toro sentado.

O% Racismo, 100% Identidad.